lunes, 19 de mayo de 2014

El día del desagravio

Hoy es el acto de celebración de la dicha de las letras de mi querido César Young, ese poeta que le escribió a Blancanieves una carta. Yo hablo con cercanía y familiaridad de César porque a pesar de no haber salido por allí a tomarnos unos tragos ni haber conspirado juntos en el Café Coca-Cola, lo leo hace tiempo y eso nos vincula. La literatura tiene esas cosas, que te conecta con Sade, Cervantes o César Young directamente y no se duerme en océanos ni dimensiones temporales. 
Hoy es el acto de desagravio y ayer decía en una entrevista el poeta que esto sirve para subir el nivel de la cultura en nuestro país. Este poeta es un sabio que sigue persiguiendo a las musas sean griegas o del Caribe. Se mantiene vivo en su oficio, lúcido en su creatividad.
César Young se divierte con sus letras y así deleita. No deja de hacernos sonreír hasta en los momentos más solemnes como sus ensayos de Lecturas para lectores. No deja de levantarle la falda a la literatura para que nos relajemos sabiendo que como todos ella también tiene sus vergüenzas y secretos. Hoy es un buen día para leer o volver a leer la obra de este poeta juguetón y profundo.

En este día de desagravio, no olvidemos el complot, no nos olvidemos que empezamos una nueva etapa y sea quien sea que esté en el INAC y en el Ministerio de Educación debe contar desde ya con nuestra duda constante y con nuestra crítica constructiva. No vamos a perder cinco años, no vamos a perder ni un minuto. En cada esquina un lector, en cada esquina unos ojos que observan todo a la luz de la lectura.
Un abrazo César, nos veremos pronto conversando frente a la Catedral, conspirando en el café coca cola donde la ficción nos reunió hace tiempo.