domingo, 30 de noviembre de 2014

La nostalgia que nos escribió Miró.


Hace tiempo que las fiestas patrias se me vistieron del otoño que le leí a Rafael Alberti en mi infancia en Calidonia. Recuerdo, casi todos los noviembre de fiestas patrias y tricolores en sepia, el poema "El otoño otra vez", en especial estos versos: Otoño silencioso de este bosque, / ¿me estoy desvinculando de la patria, /alejando, perdiéndome?/Haz que tus hojas, que se lleva el viento, /me arrastren hacia ella nuevamente/y caiga en sus caminos/y me pisen y crujan/mis huesos confundiéndose/para siempre en su tierra. Para leer el artículo completo, pincha aquí.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Ideas para un nuevo Miró

Un premio Nacional de Literatura debe cumplir con tres aspectos fundamentales para la cultura del país que lo convoca: acercar las obras al gran público, difundirlas y estimular económicamente a los autores.
El INAC es una institución pública, financiada con el dinero de todos los panameños, no es una obra de caridad para creadores y artistas. Y en tanto que pública, es perfectamente modificable, objetable y criticable, con el propósito de mejorarla.

Una salvedad necesaria antes de seguir. Reitero mi afirmación con respecto al jurado: declararon el “desierto” en cuento “sujetos a derecho” y no hay ironía alguna en mis palabras cuando dije que “un pequeño e ilustre jurado” no salvará a la Literatura de la mediocridad literaria. El jurado es ilustre (Jorge Eduardo Benavides es amigo y referente literario, sin duda. A Andrea Jeftanovic y a José Luis Rodríguez Pittí no les conozco personalmente), por algo están allí, y es pequeño. La “mediocridad literaria” es tan subjetiva como la objetividad y zanjaré el tema “jurado” con la siguiente sentencia objetable: lo que este año no aprecia un jurado, el siguiente lo apreciará otro. (Pincha aquípara seguir leyendo).