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11 agosto, 2023

Gorka Lasa: “Algunos de nosotros, para siempre”

La poesía de Gorka Lasa (Panamá, 1972), crece con fuerza como el liquen sobre la roca marina, en silencio, con fuerza acuciosa, pretendiendo con rigor, oficio y pericia lectora, la perennidad que requiere la poesía de altura, que no es otra que la que permanece adherida al alma una vez leída. Su nuevo libro, Algunos de nosotros, para siempre, tiene esa virtud del liquen, se adhiere, se queda, se va haciendo con nuestra conciencia, envolviéndonos en una experiencia lírica que va más allá de la belleza de las imágenes.

El escenario es de piedra, con soles que se arremolinan apagándose y encendiéndose, bosques deshojados que reverdecen al evocarse; «dios», con mayúscula o minúscula se hace presente, o se ausenta, y es también un laberinto que el poeta no teme volver a transitar con el lector, hecho de sus mismas dudas. Gorka Lasa, desde la voz rojiza de sus versos, sugiere con fiera sutileza caminos que nos lleven a la memoria, a su recuperación, a una suerte de vuelta a la esperanza de ser, porque, como revela el epílogo de este brillante libro, hay una herida que es origen y motivo. Seguir leyendo la reseña aquí.

Reseña publicada en el diario La Prensa, viernes 11 de agosto de 2023.

07 abril, 2023

Pasiones y pasiones

Es cierto que la “Pasión” por antonomasia es la de Jesús de Nazaret (aprovechen estos días para ver El Evangelio según San Mateo de Pasolini o La vida de Brian de los Monty Python), pero “pasión” también es, según el DRAE, una “perturbación o afecto desordenado del ánimo”, que lleva a más de uno a confundir el oficio de escribir con el vicio de publicar.

También se confunde el reconocimiento y salir en prensa con escribir bien, tanto así, que muchos exhiben certificados y menciones honoríficas de instituciones “fantasma” (sobre todo extranjeras), que abonan con mentiras virtuales la tierra fértil de “apasionados” por las letras, capaces de creerse al primero que ofrece la gloria vana de condecoraciones y medallas vacías de criterio literario.

Lo peor, es que algunos medios se hacen eco de prestigios, menciones y encumbramientos tan falsos como Judas y, como no entienden la magnitud de lo que se les dices, ni tienen el más mínimo conocimiento de la literatura patria y menos de la extranjera, se dan al juego de periodistas “culturosos” y confunden una epopeya con la hermana de Popeye.

El “periodismo” cultural necesita un profundo acto de contrición de las barrabasadas del pasado, y encarar un propósito de enmienda que comience por leer, por saber de qué y con quién se habla a la hora de escribir una noticia cultural, y no dejar nunca de comprobar que es lo que se nos informa: hay pasiones y pasiones, y no debemos dejarnos impresionar ni por diplomas ni por académicos de cartón.

Les recomiendo para estos días Epopeya de las comarcas, de Javier Alvarado, excelente poeta panameño, y de Flor Romero, colombiana, Epopeyas de América, que recoge las principales de nuestro continente, y también que tengan cuidado con las pasiones que arrastran al vicio de ser “escritor”: no todo lo que se publica es literatura, ni todo reconocimiento, virtual o físico, es válido.

El que tiene oídos para oír, oiga.

Artículo aparecido en el diario La Prensa, martes 4 de abril de 2023.

Leer el artículo aquí.


27 enero, 2023

Manuel Orestes Nieto: Altamar

Desde De una angostura geográfica está hecha nuestra patria a Poco a poco/ sin quererlo/ sin hilvanar propuestas/ quehaceres/ ausencias/nació esto de decir/ palabras al hombre/ de la calle, hay cincuenta años de poesía. Los primeros versos son de “Borde de mar” (2013) y los segundos de “Poemas al hombre de la calle” (1968), según leemos en los volúmenes de “Altamar”, dos tomos donde Manuel Orestes Nieto (Panamá, 1951) ha consignado toda su producción poética hasta 2019. Entre la patria y el hombre orbitan los motivos de la obra del que es uno de nuestros más importantes poetas vivos.

La poesía de Orestes Nieto es mucho más que la patria. Es también la patria (y que a nadie le nuble la mirada estética los versos tricolor, ni las ideologías ni filiaciones extraliterarias), pero es también el hombre, la naturaleza y muchas veces el oficio de poeta. Advierte en “Poeta de utilidad pública” (1985) que La poesía te escoge, no la escoges y Acosar la turbiedad de tus días, es su oficio, efectuando ya un magisterio que coloca a los nuevos escritores ante los grandes desafíos del oficio: la llamada y la voracidad de la poesía, dispuesta a sacudir al poeta para hacer que suenen los versos que su turbiedad, sus fantasmas, esconden. Seguir leyendo la reseña aquí.

Reseña publicada en el diario La Prensa, viernes 27 de enero de 2023.

12 agosto, 2022

Ela Urriola: "El vértigo de los ángeles"

¿Qué sentido tiene la literatura si no es capaz de conmovernos? ¿Para qué escribir si lo escrito solo alimenta el ego, solo son sueños impresos y encuadernados, pura tinta sobre blanco que todo lo aguanta con estoicismo? El olvido de la capacidad de sacudir de la literatura, es la herida por donde se desangra la escritura que mayoritariamente se perpetra (no practica) en nuestro país.

La conmoción armada del poema la propuso Gabriel Celaya, por allá por 1955, en su libro Cantos íberos, concretamente en el poema La poesía es un arma cargada de futuro, donde la sentencia mayor de la condición del poema y del poeta no es su calidad de arma, sino su fondo ético: “Maldigo la poesía concebida como un lujo/cultural por los neutrales/que, lavándose las manos, se desentienden y evaden./Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”.

Ela Urriola, (David, 1971), toma la palabra al poeta y compone un estremecedor poemario, El vértigo de los ángeles (2019), que aborda la pederastia de una manera frontal y hermosamente perturbadora, sin faltar al compromiso con la poesía, con el poema, con la voz acallada y tantas veces ninguneada de las víctimas en el seno de una iglesia cuyos principales valedores traicionaron la confianza más sagrada que se les encomendó: la inocencia de los niños. Seguir leyendo aquí.

Reseña publicada en el diario La Prensa, viernes 12 de agosto de 2022.

Enlace (aquí) a la musicalización de "Pájaros en los ojos", de Ela Urriola.


29 julio, 2022

La “difícil sencillez” de Benjamín Ramón

Entre el exceso narrativo y poético de algunos autores, y la simplificación para hacerse más asequibles y fáciles al público “lector”, está la precisión, una virtud muy poco cultivada en literatura porque solo son capaces de manejarla los que tienen oficio, un oficio que se forja y sustenta en la lectura y el tiempo. Ya le decía Flaubert a Maupassant, citando a Buffon, que “el talento es, tan solo, una larga paciencia”.

La literatura que lleva practicando Benjamín Ramón (Colón, 1936) es una de las más excelentes prueba de esa larga paciencia, de ese rigor de oficio, del manejo de la “difícil sencillez” de la que nos habla Consuelo Tomás (otra excelente muestra de talento poético y narrativo) en su brillante prólogo a la antología personal del autor colonense, Hombre en la luna, publicada por el sello Duende gramático, que dirige el poeta Salvador Medina Barahona. Seguir leyendo aquí.

Reseña publicada en el diario La Prensa, el viernes 29 de julio de 2022.