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11 marzo, 2026

Bromas

Hace más de un año, el 5 de febrero de 2025, escribí Es tiempo de alzar la voz: el silencio de Panamá (léelo aquí), cuando Trump hizo una serie de afirmaciones falsas sobre Panamá en su discurso de toma de posesión en el Capitolio, donde el Congreso de Estados Unidos había ratificado el Tratado Torrijos-Carter en 1978. Dijo por aquellas fechas que Panamá había comprado por un dólar el Canal: todo, ya saben, es mentira.

Panamá suscribe, en su visita a Miami, un acuerdo militar sin tener ejército, ni siquiera una buena «inteligencia», así que, como dicen algunos, el chiste se cuenta solo, pero hay que estar donde te llama el mandamás, y sobre todo, cuando se ha hecho la transacción de los cobardes: pagar la seguridad con la libertad y la paz con la verdad. La solución de «callaíto toi más bonito», pone de relieve la pérdida de dignidad nacional, tan peligrosa para muchos estos días.

Dice la sabiduría popular que «entre broma y broma la verdad asoma», y el chiste del gringo viejo delante del presidente de la república, sin que haya sido capaz de replicar con sagacidad respetuosa pero firme, revela que la época de la épica de la soberanía y demás mitos patrióticos han pasado a la historia, lo que hay que hacer ahora es pasar agachado para que no nos intervengan, como si no estuviéramos ya intervenidos por la corrupción y la dejadez.

Mandé mi texto a periodistas panameños, buscando a alguien capaz de alzar la voz para defender nuestra verdad: nada, cobardía calculada. Ninguno dijo nada a nivel internacional, ni es capaz de levantar la voz y ser atendido, un gremio de informadores locales, incapaces de traspasar fronteras. Estamos aislados, silenciados, solo nos oímos gritar entre nosotros. Aquí fuera, el mecánico de mi barrio me dice que si hemos comprado el Canal por un dólar como dijo Trump. Gracias por el silencio y por dejar que la broma siga su curso.

Artículo publicado en el diario La Prensa, el martes 10 de marzo de 2025.

30 diciembre, 2025

Tumbar las máscaras

Las máscaras son una tradición milenaria en la cultura china, servían para comunicarse con los dioses y recibir sus bendiciones. Los griegos nos dejaron, por su parte, una palabra teatral que requiere el uso de una máscara: hipócrita. La cultura, menos mal, no deja cabos sueltos, y nos enfrenta, otra vez, a la desintegración de los valores cívicos de la sociedad panameña.

Para terminar el año, una alcaldesa, con revocatoria de mandato a la que nadie hizo caso, tumba el monumento que recordaba la participación china en la construcción del Canal y la amistad entre ambos países, una tragedia que desde hace por lo menos ocho meses rondaba las redes. Basta hacer una simple búsqueda. No hubo manifestaciones, nadie se encadenó al monumento y apenas hubo comentarios en la noticia, de los cuales destaco uno, preciso en su diagnóstico: «Espero que no (lo tumben), sería estúpido. Pero últimamente pasan muchas estupideces aquí».

Este hecho tumba las máscaras de todos. Mientras no sea una acción que dé taquilla, no interesa. Ahora todos se indignan y se echan las manos a la cabeza, desde los responsables del mantenimiento del monumento hasta periodistas y políticos, pasando por el presidente y su ministra de cultura, pero hace ocho meses, por lo menos, no interesaba más que como una noticia sobre la que opinar: ahora todos somos deudos de la tragedia. Es verdad: «últimamente pasan muchas estupideces aquí».

La palabra del año en esta columna es, de nuevo, «pendejidad», la habilidad de hacerse el pendejo cuando conviene, sobre todo ante situaciones reiteradas y conocidas por todos desde hace tiempo. A la cabeza van políticos y periodistas de todo color y pelaje. Para el año que viene, insistiremos con «pedagogía», que consiste en diagnóstico, pronóstico y solución, aunque nadie escuche. Ante el “show”, que el 2026 nos halle más críticos que nunca, y que por fin renunciemos a las máscaras hipócritas que la realidad tumba con tanto acierto. 

¡Feliz año!

Artículo publicado en el diario La Prensa, el martes 30 de diciembre de 2025, a un día de empezar el año más duro de nuestra historia reciente en Panamá.




23 abril, 2025

Cuando todo es silencio

Todos escuchamos al presidente decir que no necesitaba compañeros de viaje para enfrentar la peor crisis en materia de soberanía que hemos tenido desde la Invasión de Estados Unidos. Nadie se explica bien qué ocurre en el país, mientras que la administración Trump se ha hecho dueña del relato. Desde aquí exigimos que lleven a los visitantes del «norte» a ver el nuevo Canal, como si fuesen a caer en cuenta de que están hablando paja y se irán pidiendo disculpas, una ingenuidad muy a nuestro nivel.

Leo un ¿comunicado? en X, de parte del canciller Martínez-Acha, dos imágenes llenas de errores gramaticales, medias verdades, excusas, y llamados a fomentar «espacios de diálogo» con la sociedad civil que, de darse, terminarán en el mismo lugar en el que quedaron las intervenciones ciudadanas sobre la CSS. Dice el canciller que el asunto es más complejo que un tuit, no acepta críticas, y nos invita a investigar. Lo que pasa es que no quiere que piensen distinto a él y que le compren su estrategia como la buena.

Todo es silencio cuando, encima, nuestros periodistas de edición estelar, que tanta influencia tienen y tan agremiados están, no consiguen poner nuestra parte del relato en órbita. No son capaces de escribir artículos en las principales cabeceras del mundo, ni de dar entrevistas sobre lo que aquí pasa: no tienen cobertura internacional, nos tienen tan aislados como la diplomacia de este gobierno.

La diferencia entre esta situación y la del dictador Torrijos, es que él supo encontrar compañeros de viaje. Mulino no es Chiari, no puede, porque había muertos sobre la mesa, esa es la verdad: el mundo nos miró porque nos habían disparado. Este gobierno puede imitar a Torrijos, a Chiari no, porque a él le tocó gestionar un martirio que no esperábamos ni tampoco buscamos. La diplomacia es hablando, es contando nuestra parte del relato, pero nos tienen, entre unos y otros, instalados en un peligroso silencio.

Artículo publicado en el diario La Prensa, martes 22 de abril de 2025. Puedes leer el artículo también aquí.