27 abril, 2021

A veces, un libro

No hay mejor figura para representar el tránsito por malos tiempos en la vida que aquella del Salmo 23: “valle de sombra de muerte”. Y pienso también en la elocuente imagen que pintó Goya, “Perro semihundido”, que me lleva a la ortografía de otro salmo, el 121 y su primer verso: “Alzaré mis ojos a los montes, ¿de dónde vendrá mi socorro?” (otros dicen “de donde vendrá mi socorro”). El perro de Goya mira a las alturas, hundido en un valle de arena, esperando.


Artículo publicado en el diario La Prensa, 27 de abril de 2021

22 abril, 2021

Más cancha para el circo

Tal y como están las cosas, gastarse siete millones de dólares en arreglar el viejo estadio Revolución, es una frivolidad insultante. Que el Gobierno de Panamá disponga de esa cantidad de dinero para gastarla a fondo perdido (según Manuel Arias, presidente de la Federación Panameña de Fútbol, si no hay un mantenimiento continuado por medio de un Patronato, en tres años volverá a estar en las condiciones actuales), demuestra que nunca han tenido, y siguen sin tener, el más mínimo conocimiento de las verdaderas necesidades de este país. Seguir leyendo el artículo aquí.

Artículo publicado en el diario panameño La Prensa, martes 20 de abril de 2021.

06 abril, 2021

El baile de la estupidez

Imagen: Foco Panamá

Tranquiliza que, según el comunicado de Presidencia, “sólo se interpretaron cuatro piezas, nada parecido a un gran baile en toda regla”. Lo de Atlapa, el virus lo entiende muy bien, y los fallecidos y sus familias y todos los que se están viendo afectados por la pandemia y sus daños colaterales: hay que animar con un bailecito, chiquito e inocente, a los voluntarios de #Panamá Solidario. Seguir leyendo el artículo, aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, 30 de marzo de 2021.

Imponer el silencio

«La mayoría de los panameños, absorbidos por las manifestaciones secundarias de nuestro drama, no han visto, o no han querido ver la negra tiranía que están cocinándole a Panamá en los lóbregos sótanos de la política... Ojalá no sea demasiado tarde cuando por fin abra los ojos». Estas palabras son del maestro Guillermo Sánchez Borbón, en el año 1985, en un contexto que debería ser distinto al actual, pero, como se ve, los panameños no escarmentamos, seguimos sin querer ver.

La libertad de expresión es un derecho humano fundamental. No es un derecho de periodistas, escritores o comentaristas políticos de radio o televisión: es un derecho de todos, y de todos es la responsabilidad de defenderlo. De las mentiras mejor urdidas contra la democracia, está esa de que «esa vaina de la libertad de expresión es para ese poco de gente que habla paja en los medios y no quieren que les digan nada». Espero que no se encuentren en ese amplio segmento de los engañados.

Apartar a periodistas de casos, por ley, para que no investiguen e informen sobre cualquier sospecha de anomalía institucional, es un acto de alta traición al contrato social y democrático en el que pretendemos convivir. Imponer el silencio y la mirada para otro lado, es otro acto más de refuerzo de un sistema corrupto que amenaza con colapsar, e invoca a mesías populistas ―de verde oliva o no―, para que nos traigan una solución mágica a toda esta circunstancia. Y ese peligro, ya está tocando a la puerta.

Algún día usted ―sí, usted―, que no escribe ni habla en los medios, abrirá los ojos y querrá denunciar malas prácticas en su circuito o en alguna entidad pública, y será demasiado tarde: le acusarán de difamar y le sancionarán. Entonces se acordará de lo importante que es poder alzar la voz con responsabilidad, y se arrepentirá de no haber defendido su derecho a decir lo que piensa. Seguir leyendo el artículo, aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, 6 de abril de 2021

24 marzo, 2021

El síndrome "Kalkitos"

Los Kalkitos son un recuerdo entrañable de los ochenta. Dentro de un paquetito transparente venía un escenario que se abría en horizontal y una lámina con personajes y sus accesorios que se pegaban sobre éste. Podías escoger tu aventura: la guerra, la conquista, el espacio, los vikingos y un largo etcétera que desesperaba a las madres apuradas: era difícil escoger.

Estamos encerrados en un Kalkitos: nos han dado un escenario y una lámina para que “construyamos” una aventura, la de ser patria, la de ser panameños. Nos encasillan y nos hacen creer que no hay más escenarios, que donde estamos es donde nos merecemos estar, y que no se nos ocurra pedir otro escenario, otras circunstancias. Y encima nos llevan cantando “Juan Albañil”, “las caras lindas de mi gente negra” o “Pablo Pueblo”, como si debiéramos vivir encerrados en una sola historia: nos han creado, con nuestro consentimiento o no, un escenario del que no debemos salirnos. Seguir leyendo el artículo aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, 23 de marzo de 2021.

17 febrero, 2021

El problema del criterio

En general, la gente con criterio, no gusta. Son tenidas por orgullosas, pedantes o sabelotodo. Son personas que no suelen caer bien, a las que se les hace el vacío para no tener que enfrentarse a ellas. Los demás esperan que claudiquen, que se bajen del burro o que se plieguen a lo que la mayoría dice.

Siempre es más fácil mirar para otro lado, abrazar la tranquilidad de la ignorancia, no levantar la voz de más para no perder chance en la rebusca. La gente con criterio molesta porque no se duermen en los laureles y siempre ven la mancha que todos quieren ignorar o gritan que el rey está desnudo cuando todos, con su silencio, apoyan el engaño de la tela invisible.  Seguir leyendo el artículo, aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, 16 de febrero de 2021

13 febrero, 2021

Adiós, Richard. Adiós, Ricardo.

Recibí un correo en septiembre de 2013. Era Ricardo Ríos Torres. Había oído hablar de él y de sus círculos de lectura, pero nunca tuve la oportunidad de conocerlo en ninguno de mis viajes a Panamá. Me escribió porque leyó un artículo mío sobre “Narraciones panameñas”. Conectamos inmediatamente y surgió la amistad y el cariño.

Cuando leí “La calle del espanto”, de Richard Brooks, quedé enganchado a esa desmesura lectora subiendo y bajando Salsipuedes. Me divertí con Hormiguita y sus aventuras patrias, lectoras y reflexivas, que tienden a la alegría y al juego. Brooks fue convirtiéndonos en esa novela en inmortales de tinta, en releíbles hasta el infinito.

Leer el artículo completo aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, 9 de febrero de 2021

08 diciembre, 2020

Ausencia

Hablaba con uno de mis alumnos sobre las fuerzas que empujan a un personaje a volver a su lugar de origen, al escenario abandonado, cuando sonó el teléfono con prefijo panameño y el número de mi hermano: “mi mamá ha fallecido”, no me lo podía creer, y mi hermano me confirmó lo dicho: “mi mamá ha fallecido”.

Ante la ausencia de un ser querido, comienza la contabilidad de las primeras veces: primer cumpleaños que no está, primera Navidad, primer día de la Madre sin ella. Se van sucediendo hitos que uno enumera, donde la ausencia habita y se tiñe de sombra el camino que hay que seguir transitando.

Seguir leyendo el artículo aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, 8 de diciembre de 2020.

01 diciembre, 2020

Diego y Maradona

Hemos asistido en estos días a la muerte de un mito, de un motivo para algunos, de una razón para otros. Porque la necesidad de mirar hacia arriba, de buscar dirección y sentido, según Salomón en el Eclesiastés, Dios la puso en el corazón de los seres humanos. A esa búsqueda necesitada, del tamaño de Dios, es a lo que algunos llaman religión. 

Un tal Maradona, una tarde de julio del año 86, se alzó al cielo de México para alcanzar la divina venganza sobre el enemigo público número uno en ese momento para los argentinos. Aquel gol, que todos vimos claramente mano, subió al marcador. Y se encarnó entre nosotros “dios”, y a dios le perdonamos todo, y todos en América quisimos ser argentinos, porque aquel milagro de ganar al grande, todos lo anhelábamos de alguna forma. 

Un tal Diego, un tipo común fuera de la cancha, era el revés de dios. Maltratador, mujeriego, adicto, amigo de dictadores y mafiosos para unos, hipócrita para otros, era la carne sobre la que la divinidad cósmica había posado su mano caprichosa para convertirlo en quien todo mundo quería ser en algún momento: rico, famoso, genial en el terreno de juego, querido, aceptado, deseado, envidiado: Diego como un espejo, como referente a su pesar. 


La mano se la perdonamos a dios, pero no la humanidad al tipo corriente. Unos lloran al mito, otros juzgan al hombre; unos han perdido su razón y otros no se explican cómo un sólo ser humano pudo aglutinar tantas filias en un tiempo tan breve. Los odiadores son tantos como los fieles seguidores del dios muerto en estos días, al que piensan perdonarle todo. 


En México, Maradona se hizo dios, y en Argentina enterraron a Diego. En aquel 86, ni las repeticiones pudieron rectificar la divina mano: hacía falta para un país aquella victoria. El VAR, nos dejará ver repetida la vida del hombre para despreciar, o imitar, con conocimiento de causa. 


Artículo publicado en el diario La Prensa, 1 de diciembre de 2020.

03 noviembre, 2020

¿Qué patria queremos?

 Algunos buenos patriotas se rasgan las vestiduras al ver una empollerada maquillada como una calavera. Salen en defensa del traje, se burlan e insultan a quien semejante afrenta perpetra, sin caer en cuenta de lo que ya hace tiempo nos enseñó Dora P. de Zárate, pero da igual, esa es la patria que algunos quieren celebrar: la que no se conoce a sí misma y es un conjunto de colores y frases tópicas.

La patria, no es una idea heredada, es una realidad que debe construirse a diario, respondiéndonos con honestidad a la pregunta ¿qué patria queremos?, si ésta del juegavivo, la corrupción y el espectáculo chabacano, o una que afea los gestos malsanos de políticos y ciudadanos en busca de una mejor convivencia. Seguir leyendo el artículo, aquí.

Artículo publicado en el diario La Prensa, el 3 de noviembre de 2020.