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23 septiembre, 2010

Contra el viento (Reseña)

La prosa siempre fluida y envolvente de Ángeles Caso (Gijón, 1959) nos ofrece en “Contra el viento” (Planeta, 2009), la historia de una mujer valiente, capaz de levantarse una y otra vez de la adversidad a pesar de que las cartas que le ha dado la vida no son muy buenas.
Sao en una joven de Cabo Verde cuya historia se despliega ante nosotros desde su madre y abuela para darnos un cuadro completo de cuáles eran las circunstancias de la llegada al mundo de esta mujer. La vida no fue fácil para su madre Carlina que se quedó embarazada de ella contra su voluntad. Pero esas adversidades parecen configurar la voluntad férrea de sao que no se rendirá ante la vida tan dura que la tocará vivir.
Decide estudiar con ahínco y la confianza de su maestra doña Natercia en ella le hace sobresalir, la hace soñar con la posibilidad de ir a Europa a buscarse la vida y cumplir sus sueños. Pero las circunstancias vuelven a cerrarle la puerta pero ella no se desanima. Entonces comienza a trabajar para doña Benvinda que le ofrece una oportunidad prestándole el dinero para que se vaya a Europa a buscar sus sueños. En pocos meses arregla todo y se marcha a Portugal.
Allí tampoco le sonríe la vida y pronto se enfrentará al racismo y las deudas de su madre y las contraídas con Jovita hacen que su economía se vaya resintiendo. Intentan a abusar de ella, la insultan. Su perspectiva inocente de la vida da un vuelco amargo cuando la realidad la confronta con sus crueldades.

Conoce a un hombre, Bigador, del cual se enamora y con el cual tiene un hijo. Pero el buen hombre cambia para convertirse en un tipo amargado y violento. De aquí en adelante no podemos seguir contando pero podemos adelantarles que la protagonista de esta historia, superará también la prueba más dura. No dejen de seguirla hasta el final.
Historia de amistad entre mujeres, de heroísmos domésticos tantas veces anónimos, contra el viento, nos regala una historia conmovedora que nos recuerda “Una vida menos ordinaria” (Ediciones Escalera, 2009) que ya reseñamos aquí y les volvemos a recomendar. Por que las historias de superación de mujeres del tercer mundo están hechas de los mismos ingredientes: familias rotas, abusos, falta de recursos y de medios para estudiar, y el apoyo muchas veces cuando menos uno lo espera.
Técnicamente diremos que la primera parte que describe a la mujer española con la cual después trabajará Sao da para otra novela y en algún momento se puede antojar que sobra en el relato de la vida de esta mujer caboverdiana que por sí solo hace que desaparezca de nuestra memoria la otra mujer. Bien trabada, muy bien ambientada, a esta mujer española Ángeles Caso debe rescatarla para otra historia porque la de ella no es menos intensa que la de Sao.
En Sao, tenemos un ejemplo más de superación a pesar de la adversidad, de juego constante con las cartas que nos han tocado. y es que a pesar de ser malas podemos remediarlo, podemos seguir jugando. Al final esta mujer de armas tomar no sólo es ejemplo para la española sino para todos, sobre todo en estos momentos en los que es muy fácil culpar a los demás de lo que nos pasa y quedarnos de brazos cruzados rumiando nuestra tristeza.

14 diciembre, 2009

Tormenta sobre Alejandría (Reseña)

Una serie de extraños asesinatos y su resolución son encomendados a Demeas, un personaje enlutado y gris por la muerte de su amada Dafne y avocado en algunos momentos a la autodestrucción. Hasta aquí todo bien pero, si le sumamos a lo dicho que los crímenes ocurren durante los últimos días del Imperio Romano y que todo el mundo conocido está llegando a su fin, la intriga crece exponencialmente. Si les decimos que Demeas no es otro que el duque de Alejandría y que a quien pide ayuda para la investigación es la mismísima Hipatia de Alejandría, sí la directora de la mítica Biblioteca las cosas toman un cariz de epopeya histórica, sí de epopeya.
“Tormenta sobre Alejandría” (Alfaguara, 2009) no es una novela más sobre los sucesos que llevaron a la ruina el mundo antiguo dando paso al mundo moderno de la mano del Cristianismo, es una crónica del pensamiento de la época, de la lucha por el conocimiento, del fanatismo cegante que lleva a muchos a pasar por alto el amor que su propio Dios pide para los demás.
Luis Manuel Ruiz (Sevilla, 1973) traza una novela que debe, por su calidad, inteligencia y profundidad, ser una de las más leídas de este año. Sin disminuir en ningún momento la intensidad de la intriga y el entrenamiento que debe caracterizar las grandes novelas el autor abre la caja de los viejos textos y de la filosofía tan necesaria para darnos un baño de conocimiento que está al servicio de la obra que nos pinta con colores intensos el drama de un hombre y su tiempo.

El paisaje en el que se desarrollan los hechos está sólidamente construido, las calles, los recovecos de la gran Biblioteca de Alejandría o los utensilios cotidianos son precisamente colocados por un autor que lleva años de oficio y conoce el equilibrio del detallismo necesario y se aleja de la pedantería acartonante del experto que a pesar de estar bien documentado no es capaz de la belleza literaria.
Los personajes son entrañables, se les toma cariño, vamos recorriendo con ellos la intriga que les inquieta y que a nosotros nos deja pensativos y expectantes cada vez que nos toca cerrar la novela para volver a nuestro siglo que no es muy distinto al del duque Demeas. Su construcción es precisa, en la cual los detalles dibujan correctamente el pensamiento y los sentimientos de todos ellos dando una coherencia vital al texto que atrae sin remedio hasta la última página. Cada personaje esconde algo, cada uno que entra en escena es quien es y a la vez no lo es, sospechamos de todos, nos enamoramos de algunos, nos conmueven la piedad y la valentía de otros. Todo ello manejado con maestría por Luis Manuel Ruiz al que esta novela invitará a buscar la obra anterior de este sevillano que será un clásico.
¿Quién narra esta novela? Este es uno de esos secretos que cada uno debe descubrir. Les sorprenderá la audacia del autor para narrar desde esa perspectiva esta aventura que les dejará con un montón de reflexiones y preguntas para después de la lectura de la novela.
“Tormenta sobre Alejandría” les dará mucho que pensar, les dará mucho para leer (querrán buscar otros libros del autor pero sobre todo les dará una buena razón para volver a creer en la buena novela, sin apellidos ni servidumbres, les dará a los lectores sobre todo una perspectiva mejor documentada y más lograda como texto narrativo de una época tan interesante y a la vez determinante para la historia de la humanidad. Mucho nos queda por decir pero “pasen y lean” como solemos decir. No se arrepentirán.

27 noviembre, 2009

Los sueños de un libertador (Reseña)

Una novela para vindicar la figura de un injustamente olvidado, ese es el resultado de la nueva novela de Fermín Goñi (Pamplona, 1952) “Los sueños de un libertador” que publica Roca editorial (2009). Novela histórica que nos acerca a la figura del general que fue traicionado por Simón Bolívar y concibió la libertad para América del Sur.
A ritmo de recuerdo, viajando por medio mundo y durante más de treinta años asistimos como testigos de excepción a la vida y milagros de este hombre universal y rebelde capaz de seducir con su verbo seguro a hombres y mujeres allí donde fuera.
Es elocuente el hecho que fuese perseguido por la Santa Inquisición por leer cuando hoy (cómo han cambiado las cosas) perseguimos a la gente para que lo haga sin, claro está, hogueras persuasivas. Su pasión por el conocimiento le hacia viajar con baúles llenos de libros que paliaban su gusto por el saber. La inquisición, su acérrimo perseguidor, no pudo finalmente hacer nada en contra d este hombre de letras. “La escritura, para Miranda, como la lectura, es fuente de la vida y en ambos afanes se ha dejado buena parte de su existencia” dice Goñi en un momento de la novela, perfilando así la personalidad de un hombre sólido y lleno de una determinación monolítica.



Técnicamente la novela no es compleja, el personaje tira de la narración y solo se defiende. Es tan grande la figura de Miranda, tan literaria su vida que basta con contarla para que la historia fluya. Se van superponiendo las historias que ocurren en los países a los que va de viaje o para sus campañas de guerra dándonos así el escenario y el tono de cada uno de los capítulos.
De su “romance” con Catalina la Grande de Rusia nada se dice y todo se intuye. Ella le dio recursos y le pidió que se quedara con ella. Dada la reputación de la Emperatriz y del General la cosa podría haber fructificado pero nada se sabe.
La brutalidad de su fin, la terrible enfermedad que se lo lleva y la manera tan elemental y siniestra en el que se le entierra es evidencia de cómo el destino puso sobre Miranda y su vida un olvido injusto que “Los sueños de un libertador” subsana de manera amena y que apela a la curiosidad del lector que hará bien en buscar al Miranda persona y dejar al personaje para las novelas.
Fermín Goñi nos deja al final un apunte aleccionador y paradójico. Los 63 volúmenes que componen sus archivos, la Colombeia, han sido incluidos por la UNESCO en “Memory of de World” un programa que rescata y difunde archivos y bibliotecas. Ese mundo que olvidó a Miranda tiene en su patrimonio desde hace sólo dos años parte de su legado intelectual. Un mundo que necesita más hombres como este pero sobre todo no olvidarlos e imitar su ejemplo.

23 noviembre, 2009

Máquinas (Reseña)

La propuesta literaria de José Leandro Ayllón (Cádiz, 1958) da una vuelta de tuerca al género de la ciencia ficción. Su oficio de escritor le lleva a recorrer su propio camino literario y es precisamente eso lo que convierte a su libro de “profecías” “Máquinas” (Eppur Ediciones, 2009) en un descubrimiento dentro del panorama narrativo español. Suena rimbombante pero es así. La ciencia ficción española tiene en la mirada y creatividad de José Leandro Ayllón un valor a tomar en consideración.
Los cuentos que forman “Máquinas” más la novela corta (de la que nos habla en la entrevista el autor) “Noche bajo el escudo” forman los engranajes literarios de “Máquinas”. Pero no se engañe el lector y haga caso al título: el plural marca la pauta de estas profecías, son “maquinas” en sí mismas, independientes y por mucho que nos empeñemos en buscar relación entre ellas no las encontraremos. Incluso en esto la originalidad desafiante de Ayllón se hace patente. Vemos como la forma y el fondo sirve perfectamente a este artefacto futurista que es “Máquinas”.
Los relatos de máquinas nos muestran a un mundo dominado por las máquinas y a una humanidad que no sólo simpatiza con ellas sino que interacciona con ellas en un mundo que se tiene muchas veces por mejorado pero que encierra la misma maldad de hoy que es el pasado en esos cuentos. Al final y en casi todos los cuentos terminamos con la sensación de que las máquinas son humanas, demasiado humanas. Tiene uno la sensación de que nuestra humanidad es contagiosa sobre todo por lo malo que sumos capaces de comunicar. También hay ironía en estos cuentos y un humor sutil e inteligente que los dota de sensibilidad, que los humaniza.
Destacamos, a parte de “Noche bajo el escudo”, tres cuentos especialmente buenos: “Deus ex machina” que es el que más nos fascina. Concentra tensión desde el principio. Aunque todo parece muy tranquilo, el ritmo avanza hasta un final súbito que sobreviene como una punzada. Genial.
En “La desnudez del rey” el título se sirve de Andersen para colocarnos ante una situación de aceptación de una realidad horrible a pesar de haber descubierto todo. Sin ingenuidades ni inocencias los protagonistas consienten. Descúbranlo.
Pero es el cuento “Crisálida” el más prodigioso, el de mejor factura filosófica. En él el sufrimiento transforma, el dejar que el tiempo nos cambie es su mensaje. Resuelto en pocas páginas, este cuento plantea grandes reflexiones.

José Leandro Ayllón es capaz de inaugurar universos, dotarlos de atmósfera, crearles personajes precisos y del tamaño del resto del universo y darles vida. Eso es complejo y corre el riesgo el escritor de caer en la reiteración cansina de situaciones, personajes y escenarios. En este caso José Leandro Ayllón vence con talento ese obstáculo para ofrecernos un grupo de cuentos heterogéneos, bien trenzados y con vocación reflexiva y lúdica.
Nos encontramos ante una voz fresca y original en lo que se refiere al género ciencia ficción y haremos bien en no perderle la pista a este escritor que tiene mucho que contarnos. Dicen que en un baúl guarda su obra ¿cuál vendrá? La que sea la recibiremos con interés porque este género suyo da para muchas profecías, da para mucha reflexión.

18 noviembre, 2009

La caja del Mal (Reseña)

Para los amantes de la intriga y del thriller apocalíptico Martin Langfield (Inglaterra, 1962), ha escrito una interesante novela de género que hará las delicias de los lectores .
“La caja del mal” (La factoría de Ideas, 2009) promete manteneros al borde de la toalla durante toda su lectura. A lo largo de los siete capítulos que son a su vez otras siete pruebas (Tierra, Agua, Fuego, Aire, Éter, Mente y Espíritu), el autor nos lleva de intriga en intriga en busca de las claves que puedan salvar la humanidad.
A toda costa el protagonista de esta historia Robert Reckliss, periodista inglés, debe evitar que la bomba del alma explote soltando la maldad innata que hay en el hombre. Esta aventura que nos lleva por los rincones más ocursos de Nueva York guiado por la médium Terri a modo de Beatriz de la Divina Comedia.
Los hechos se enmarcan entre 1981 y 2004, con constantes mudas de tiempo para que vayamos haciéndonos con la historia. En 2004 el periodista casado con su novia de siempre Katherine Rota, recibe un mensaje de Adam, un viejo amigo que dice: “Ayúdame por favor. No queda tiempo”, y siguiendo sus instrucciones se pone en contacto con un extraño que le propone lo siguiente: “¿Estás listo para conocer a tu creador? Tienes una cita con la muerte.”
De aquí en adelante todo es acción, misterio y una lucha encarnizada entre las fuerzas del bien y del mal. Robert tendrá que mirar en su propio interior para buscar las claves que le ayuden a descifrar los enigmas que salvaran a la humanidad. El autor nos ofrece también la oportunidad de seguir las tramas del enigma facilitándonos pistas gráficas para meternos en la historia y seguir la intriga paso a paso.

Thriller apocalíptico en toda regla y con todos sus resortes “La caja del mal” no tiene nada que envidiarle al conocidísimo “Código da Vinci” ya que utilizan los mismos resortes que aquella, acción trepidante, religión mezclada con secularismo y misticismo y la necesaria idea de salvar a la humanidad. Martin Langfield combina con muy buen criterio estos elementos y nos ofrece una historia que para estos días de verano nos mantendrá entretenidos y preguntándonos en cada capítulo que pasará después. Además nos ofrece un interesante bis intimista que nos ayuda a reflexionar un poco, sin entrar en grandes profundidades, sobre la humanidad. La grandeza de la novela radica en esta bis, en su manera de enfocar desde la ficción como la de un thriller apocalíptico, un rostro de la humanidad que haremos muy bien en cambiar.

17 noviembre, 2009

Las noches revolucionarias (Reseña)

Los amantes de la Historia estamos de enhorabuena. La publicación de “Las noches revolucionarias” (El olivo azul, 2009) viene a dotar de la atmósfera precisa de los días terribles que se vivieron antes durante y después de La revolución francesa.
“Búho de parís”, cronista de los días bárbaros, Nicolas-Edme Rétif de la Bretonne (Sacy, 1734-París, 1809) nos deja un legado de sombras y sucesos terribles que dan cuenta de la atmósfera humana que se respiraba en aquellos días. El testimonio “en directo” de aquellos días es impagable y nos sitúa correctamente ante los hechos históricos. Su relato de aquellos sucesos le convierte en precursor del periodismo, sobre todo de la crónica de sucesos.
Lo que fascina de estos textos (y mucho se puede decir y discutir) no es sólo lo que de histórico y revelador tienen sino también su absoluta crudeza, su incontestable realidad. Son una suerte de espejo que trasciende lo local y lo cronológico para abarcar lo universal e intemporal porque todos los hombres ante los cambios y las luchas terminan convirtiéndose en seres terriblemente primitivos.
La brutalidad de los hechos contrasta con las ideas revolucionarias y la búsqueda de un bienestar mayor. Notamos los deseos de que la situación cambia, que nuevos aires vengan para Francia, es el caso de el texto de la Primera noche (27 de abril de 1789) que es una alegoría de la situación y un magnifico manifiesto de lo que se deseaba para Francia.
El famoso 14 de julio, el día de la toma de La Bastilla, nuestro cronista nos asegura “planea sobre la ciudad un genio destructor”. Esta es la grandeza de estas crónicas: poder respirar siglos después el mismo aire de aquellos días que cambiaron para siempre a Francia y a Europa. Ese capítulo completo nos da una visión de primera mano de que se veía por las calles, de cómo olí el aire de los sonidos de aquel día terrible de fuego y muerte.
Llama la atención también el hecho de que tenemos algunas pinceladas de la propia vida de Rétif de la Bretonne. Al final nos dice que mientras ocurren estas cosas (el castigo de Custine) el acode a la Comuna para el divorcio de su hija mayor. Es interesante observar que las cosas no han cambiado mucho: hoy también se puede acompañar a los hijos a divorciarse.
La edición de El olivo azul esta precedida por un interesante prólogo que perfila al personaje y la época. Nos contextualiza y nos invita a abandonarnos a la lectura de unos textos que no nos van a dejar indiferentes. Este excelente prólogo firmado por Alicia Mariño es todo un acierto y una invitación muy sugestiva para seguir leyendo a Rétif.
Rétif fue contemporáneo de mi querido Marqués de Sade que siempre me ha fascinado como personaje más que como escritor. Rétif le detestaba y el sentimiento fue mutuo. Ante la “Justine” del Marqués, nuestro autor escribió una “Anti Justine”, más escabrosa, dicen, que la de Sade. Rétif fue bastante denostado por sus contemporáneos pero sin duda hoy es una de los grandes del XVIII francés y uno de los grandes cronistas de una época irrepetible. Lean y juzguen, dejen volar su imaginación hasta el París del XVIII comprobarán que hoy faltan cronistas como Rétif y sobran periodistas amarillos.

13 noviembre, 2009

La estrategia de Bellini (Reseña)

Vuelve a la carga el detective Yashim Togalu, un eunuco de la corte del sultán Turco que esta vez se enfrenta a un reto mucho mayor: encontrar un cuadro. Pero aunque la cosa les pueda parecer muy sencilla se trata de nada menos que de un cuadro de Mehmet II, cuadro desaparecido durante siglos y que ahora resulta que puede estar en Venecia. Siendo que el Sultán lo quiere de vuelta en “casa” y en su colección, confía el caso a su mejor hombre: Yashim Togalu. Pero en esta aventura no estará solo, contará con la inestimable ayuda de su peculiar “Watson” el embajador polaco Stanislaw Palieski, un personaje decadente y fiel a su amigo turco.
Con una exquisita reconstrucción de la Estambul y la Venecia de 1840 Jason Goodwin (Inglaterra, 1964) consigue mantenernos intrigados con “La estrategia de Bellini” (Seix Barral, 2009) y que sigue la saga de este personaje detectivesco iniciada con “El Árbol de los Jenízaros” y a la que siguió “La serpiente de piedra”, trilogía que seguramente veremos pronto en el cine.
Esta tercera obra se revela como una “novela teatro”. El gran decorado es la ciudad de Venecia. La obra, lo que Yashim llama en varias ocasiones “El diagrama de Arenero”. Los personajes van apareciendo en escena uno a uno, salen dicen su papel y se marchan dejándonos una pieza más de esta intriga que crece en cada capítulo y cada vez que vuelven es para seguir dejándonos pistas. Narrado en cortos capítulos (son 120), esta novela de Jason Goodwin está construida sobre una estructura de ráfagas de información que nos mantiene reordenando constantemente las posibilidades de desenlace de la obra, un desenlace que, por cierto, les sorprenderá.
Para esta interesante propuesta detectivesca Yashim cuenta con la inestimable tarea de su amigo, el embajador polaco en Turquía, Stanislaw Palieski que se instala en Venecia de incognito, bajo la identidad del signor Brett, un comprador de arte antiguo de Nueva York. Todo parece ir viento en popa cuando y aparecen dos cadáveres, un extraño dibujante, una condesa, un comisario y un rosario de situaciones que se cruzan ponen a los personajes en una interesante encrucijada. Cuando la vida de Palieski empieza a estar en peligro un extraño personaje aparece en escena. Descubran quien.
Vamos a recomendar la lectura atenta de esta novela porque es difícil hablar de ella sin desvelar parte del secreto. Cada detalle es una pieza fundamental que apunta a la resolución de la misión que se le encomienda a Yashim y que degenera en un conflicto de intereses políticos.

El autor nos deja una nota final en la que nos deja ver la “realidad” del caso Bellini. No se resistan a la curiosidad de buscar las imágenes de este misterioso cuadro que no les vamos a decir si existió o no. Busquen, lean, intríguense y sobre todo dense un paseo por la Venecia y por el Estambul del siglo XIX. Caminarán por sus calles, disfrutarán de las recetas de cocina, se fascinarán con la decadente pero fastuosa sociedad de la época y sobre todo pasarán una grata velada de lectura y resolverán un misterio que les dejará con ganas de más.

10 noviembre, 2009

Vallejo en los infiernos (Reseña)

De César Vallejo tenemos una imagen que se repite hasta saciedad: se le ve sentado, acodado el brazo derecho sobre su bastón y sosteniéndose cabeza con la mano, mirando con cierta desgana hacia quien sabe dónde. Pero ese César Vallejo tuvo en su vida un incidente que lo marcaría para siempre, un suceso que como todo hecho vital de la juventud forma parte de lo que seremos mañana.
“Vallejo en los infiernos” narra la terrible experiencia vivida por el poeta durante los meses comprendidos entre noviembre de 1920 y marzo de 1921. Escrito tras una amplia documentación Eduardo González Viaña (Perú, 1941) teje una trama biográfica que revela los años jóvenes del poeta y nos muestra paso a paso como ocurrieron aquellos hechos que marcaron para siempre la vida de César Vallejo.
La novela arranca con la brutal llegada del joven Vallejo a la cárcel. La rudeza del trato, las amenazas y como se amañaron las cosas para que el joven Vallejo padeciera una injusticia que pudo haberle costado la vida al poeta.
El texto está narrado por una voz omnisciente que nos lleva de la mano ante las escenas de la vida de Vallejo. Una especial mención merece el brutal capítulo titulado “Margarita, la de Las azulas”, donde se describe la violenta muerte de margarita calderón y de su hermano, único testigo del asesinato. El “Sabio Salomón” le ruega que se marche de Santiago de Chuco porque le tenían entre ceja y ceja y el culpable buscaba a quien colgarle el delito. Un capítulo tenso, bien narrado, que nos descubre la maldad.
Esta novela cubre una necesidad en la biografía de Vallejo, nos da detalles de aquellos días oscuros y terribles en la vida de un hombre que por aquellas fechas no sabía que sería poeta universal.
El autor de Vallejo en los infiernos mezcla con los capítulos fragmentos de la poesía de Vallejo que actúan como una suerte de banda sonora que para mí apuntan a un trabajo de búsqueda en los hechos de aquellos días la motivación o el trasfondo de mucho de los versos del poeta peruano. También se intercalan cartas y datos que ofrecen al relato la coherencia y la solidez que un relato histórico de estas características requiere.
Para los amantes del género aquí tienen una brillante y densa obra que nos invita a ahondar más en la figura de este hombre universal y que tan entrañablemente está ligado a España. González Viaña ha puesto en nuestras manos un aspecto que nos faltaba de Vallejo y lo hace de la mejor manera que se puede hacer: recreando aquellos días y dejando que los personajes vivan lo que pudo ser, lo que pudo ocurrir.
Cada uno venga, lea y juzgue las tesis de González Viaña. Lo verosímil, lo posible, se encarna en esta muy lograda novela que no nos va a dejar indiferentes. El personaje que aborda no es cualquiera, es un gigante de las letras universales y ya por sólo esa valentía esta novela merece ser leída. Vallejo en los infiernos pasará a convertirse en un texto a discutir y un pretexto para volver a la figura de César Vallejo.

Las experiencias del deseo. Eros y misos (Reseña)

Jesús Ferrero ha tejido una maravillosa trama en su primer ensayo “Las experiencias del deseo. Eros y misos” (Anagrama 2009) y que ha ganado el Anagrama de Ensayo 2009. Y decimos “trama” porque tiene el gusto de una novela y su descubrimiento paulatino del tema va siguiendo una estructura excelente y de verdad apasionante.
Ferrero consigue aunar el estudio de la Filosofía y la Psicología con la literatura, dejando claro que esta no es ni más ni menos que el resultado de aquellas dos. Jesús Ferrero nos va construyendo poco a poco, fragmento a fragmento, una historia sobre nuestros amores y nuestros odios y de cómo actúan en la persona desde el vientre materno hasta el fin de sus días.
Para ello el autor se sirve de sus conocimientos literarios y de sus estudios (en París y asistiendo a seminarios de Barthes, Foucault o Lévi-Strauss) para ofrecernos un planteamiento fresco sobre un tema del que se ha escrito muchísimo desde la Psicología y la Filosofía. Esta vez Ferrero da una vuelta de tuerca a un tema que no va a dejarnos indiferentes.
Los capítulos son breves, certeros, se pueden leer de modo independiente una vez leída, eso sí, la introducción al planteamiento del tema. Existen dos grandes expresiones del deseo: el amor y odio. Estos a su vez se dividen en: el amor a uno mismo y a los de más y el odio a uno mismo y a los de más. De allí en adelante (arranca el libro así: “Podríamos ahora mismo formular el mito del universo así…) todo es Literatura, Filosofía y Psicología muy bien contada, con argumentos profundamente sencillos que llaman a la reflexión y a la relectura.
Pero advierte el autor que todo el acercamiento al estudio se hará lejos de prejuicios y exigencias morales que se derivan necesariamente de los términos que aquí se emplean. No se trata de juzgar ni de calibrar el equilibrio necesario en tantos temas tan delicados como la anorexia o el terror, la venganza o la guerra: se trata de exponer la dinámica que existe detrás de estos “hechos” del amor y el odio.
Les recomendamos que se pasen por la sección 4 del III capítulo: “Idiotez, autocomplacencia y vanidad”, texto tan necesario hoy, y por la sección 7 del capítulo 4 “El amor al saber (elogio a la gaya ciencia)”, muy revelador de intenciones, un canto a la alegría de saber, al deseo de conocer.
Termina el libro de Jesús Ferrero con la formulación del mito de la Hybris sideral que resulta elocuente. De la mano del autor hemos recorrido una senda sinuosa, llena de recovecos y de lugares oscuros y luminosos. Nos hemos enfrentado en la lectura de “Las experiencias del deseo” a los Gigantes de lo que somos, pero sin escudero que nos advierta que no son gigantes sino molinos porque, de verdad, son lo que son. Entraña la lectura de este texto un acto de mirarnos en el espejo, un sometimiento a la voluntad de conocernos mejor pero no para congraciarnos o para admirarnos, sino para aprender de quiénes somos y cómo podemos ser y de cómo son los demás. Una comprensión necesaria hoy en medio de esta encrucijada de momentos verdaderamente difíciles, donde los odios se multiplican más rápido que los amores.

26 octubre, 2009

La comedia salvaje (Reseña)

Por fin una novela sobre la Guerra Civil que nos pone a nosotros, no a sus protagonistas de uno u otro bando, ante el espejo. Una novela que parece imposible pero que es la que mejor retrata una época triste y absurda que nunca debimos vivir y que debemos superar.
En “La comedia salvaje” (Alfaguara, 2009) José Ovejero (Madrid, 1958) narra la peripecia del gran “héroe” nacional, Benjamín, que recibe departe del mismísimo Manuel Azaña un encargo fundamental para España: contactar con el General Cabanellas, que por error está al mando de los rebeldes, hacer que acepte escribirle una carta a José Ortega y Gasset proponiéndole la presidencia y llevársela él en persona. En una palabra: detener la Guerra Civil.
En su aventura tiernamente triste y absurda, muchas veces surrealista, le acompañará, a modo de Sancho Panza, Julia, una misteriosa mujer que no nos dirá de qué lado está hasta casi llegados al final de la novela, y que velará por él evitándole más de un mal mayor y colocándole del lado de la cordura. Pasen y lean.
Una novela que no narra vidas ejemplares, que no pone su acento en políticas distorsionantes ni en ideologías caducas. “La comedia salvaje” echa mano de la risa y el absurdo para retratar una España desconocida y cercana a la vez saltándose la Historia oficial para darnos los ángulos imposibles y desconocidos de una contienda que encierra todas las contiendas.
Una novela disparatada con tintes surrealistas que nos recuerda a la venerada “Amanece que no es poco” y que devuelve al lector pistas para encontrarse a sí mismo y posicionarse en el bando de los que quieren de una vez por todas reírse de aquello sin olvidarlo.
Por sus casi cuatrocientas páginas veremos cabalgar de nuevo a Don Quijote, nos toparemos con Cervantes y Valle-Inclán y conoceremos mejor a un Ortega casi fantasmal. Situaciones absurdas como la del churrero que monta su chiringuito al pie del paredón, no se lo pierdan, no solo nos colgara una sonrisa melancólica en la cara, debe ese absurdo y cómico personaje ser un paso más que nos acerque a la verdad.
Pero “La comedia salvaje” es también una novela sobre el valor y utilidad de la literatura, que experimenta con la idea de cruzar ficción con Historia saltándose todos los convencionalismos castrantes para desembocar en una narración directa, trepidante, que busca a la vez explicar su necesidad de contar. Una suerte de la verdad de las mentiras que nos enseña que aunque todas las novelas son mentira todas nos llevan hasta la verdad de una u otra manera. “La comedia salvaje”, construida como reflexión de la comedia como género y utilizando sus resortes, consigue darnos de reír y de pensar a un tiempo, fin último de la buena comedia, de las buenas construcciones dramáticas.
José Ovejero consigue con esta novela ponerse en el lugar destacado que siempre ha tenido dentro de la literatura española con un marcado cambio de registro que hará a más de uno partirse de risa, a otros les ofenderá y a todos, con todos, mantendrá el autor un dialogo desafiante y enriquecedor que no podremos soslayar.

15 octubre, 2009

Pero sigo siendo el rey (Reseña)

Txema Arregui tiene una misión: buscar al “número Uno”. La orden le viene de “Buster”, el Ministro del Interior español. El “número Uno”, que no es ni más ni menos que el Rey Don Juan Carlos ha desaparecido dejando una extraña y elocuente nota: “Me voy a buscar al niño. Volveré cuando lo encuentre. O no. Feliz Navidad”. A partir de aquí, nada es lo que parece y todo apunta a una trama que tendremos que desvelar paso a paso junto a un grupo de personajes extravagantes y muy humanos.
“Pero sigo siendo el rey” (Editorial Salto de página, 2009), la tercera novela del escritor “argenñol” Carlos Salem (Semana negra de Gijón, Buenos Aires, 1958), nos ofrece una historia hilarante, tierna y trepidante donde a cada paso nos sale al encuentro una pista más que tenemos que seguir hasta llegar al desenlace de esta historia que os reconciliará con la novela negra si es que algún día tuvisteis alguna decepción con ella.
Carlos Salem rescata para sus lectores a Txema Arregui ahora ex policía de puñetazo en la nariz y disfraz rápido que tiene una honda pena por una mujer. Héroe nacional, distinguido por haber salvado casi por casualidad en una ocasión al Rey se le encomienda esta vez la difícil tarea de encontrar a Don Juan Carlos que ha desaparecido dejando la citada extraña nota.
Arregui lo encuentra (no os preocupéis que no os he desbaratado la novela) y el camino de vuelta a casa está lleno de extravagantes personajes en una España surrealista y tierna que nos retrata a la perfección y que nos hace pensarnos desde una perspectiva distinta. Recuerdan muchos pasajes de esta novela a la película “Amanece que no es poco”, otra joya que nos llama a pensarnos mejor. En esta novela resolver el caso no lo es todo: nos arrastra la curiosidad por saber por qué y para qué se ha montado todo este tinglado de vértigo.
La intriga que hay detrás de la desaparición del Rey está salpicada de matones, secuaces, amigos en los que confiar e inesperados traidores que nos llevan en volandas por la páginas de esta novela que nos anima a seguirle la pista a este escritor que va mostrando novela a novela ser un valor seguro de nuestras letras.
La maravilla de esta novela es por un lado el personaje de Arregui, un personaje bien dibujado, triste, leal y experimentado policía. Sentimos sus miedos, sus alegrías, su necesidad de afecto y su profunda tristeza lo que nos recuerda a los grandes detectives del género negro. Un personaje que formará parte seguro de la nómina de los inolvidables de la actual novela negra y al que echaremos de menos cuando terminemos de leer la novela. Por otro lado está la valentía necesaria del autor para echar mano de lo surrealista para narrar su España. El tono y las escenas que parecen mentira forman parte de un dibujo preciso de lo que es España, en lo que se ha convertido España en estos últimos veinte años. Al hilo de lo dicho, un capítulo de la novela que merece especial atención es el que dedica a la Guerra Civil (busquen y lean). Es la mejor radiografía, la mejor estampa, la mejor expresión que he leído hasta hoy de lo que fue y en lo que se ha convertido aquel conflicto que tanto nos dolió y nos duele.
“Pero sigo siendo el rey” coloca a su autor Carlos Salem como uno de los escritores del momento y la obra es una de las novelas que no debemos perdernos este año. Desearán los que no conocen a Carlos Salem leer su obra anterior y la que viene (que viene pronto) esperarla con entusiasmo.

07 octubre, 2009

Yoon y la pulsera de jade (Reseña)

A Yoon su mamá le regala por su cumpleaños un cuento coreano sobre un tigre y una niña que era engañada por este y una preciosa pulsera de jade con su nombre en coreano grabado por dentro aunque ella esperaba que su madre le regalar una comba. Con estos sencillos elementos Helen Recorvits pone en marcha una historia preciosa sobre el valor de la verdadera amistad y el cuidado que tenemos que tener para que no nos engañen.
En “Yoon y la pulsera de Jade” asistimos a la experiencia de Yoon una niña coreana que se verá aplicando lo que ha aprendido en los cuentos a su vida real. Una historia ideal para que les expliquemos a los más pequeños cómo hay chicos que se aprovechan de otros y como debemos actuar con ellos.
Ilustrado con colorido y con dibujos muy sencillos por Gabi Swiatkowska tenemos un cuento para enseñarles a los más pequeños que la amistad no se compra y que los verdaderos amigos no te deben engañar. Que los maestros están para ayudarnos y que todos podemos aprender la lección del cuento del tigre y la niña.
Un cuento ideal para leerlo en varias noches y conversar con los pequeños sobre su mundo y sobre el valor que hay que tener para enfrentar a los tigres que nos acechan que a esa edad no son pocos.

El arte de perder (Reseña)

“Mujer solitaria busca” podría ser un buen resumen de esta novela pero “El arte de perder” (Planeta, 2009 y Premio Azorín de novela) está ambientada en pleno siglo XXI, cuando el auge de Internet y sus redes sociales y chats de búsqueda de pareja están a la orden del día. Hoy todos buscan, todos mienten en sus perfiles pero ¿se han preguntado los lectores por los sentimientos que hay detrás de las personas que los frecuentan?
En “El arte de perder” de Lola Beccaria (Ferrol, 1963) es un excelente retrato de nuestra sociedad en lo que a usos amorosos se refiere y pone de manifiesto que en el fondo el gran deseo de hombres y mujeres es que al final del día, allí donde vayamos a descansar, haya alguien que nos espere con una sonrisa de amor y unas caricias para paliar las heridas de la jornada.
Dividida por meses “El arte de perder” nos revela la historia de Sara, una mujer que desea encontrar el amor y frecuenta los chats de Internet en busca del hombre que necesita, que se ajuste a su visión del amor. Después de muchos intentos fallidos se topa con Enzo un hombre que también busca y que no termina de convencerse de que de verdad quiere a Sara y que con su parquedad de palabras juega con los sentimientos de ambos. Aunque el narrador omnisciente nos ofrezca la perspectiva de Sara nos hace ver cómo Enzo también es un alma en búsqueda, cómo sus afectos van cambiando hasta llegar a la convicción de que es Sara lo que desea aunque es probable que se dé cuenta demasiado tarde.
Técnicamente esta es una novela de género “emailico” y “smsino” (lo que antes llamaban los antiguos “género epistolar”) por un lado y el costumbrismo por otro en la que vemos los sentimientos vertidos de Sara en unas palabras que muchas veces envía a Enzo y que otras veces no se atreve a hacerlo pero que testimonian un perfil actual afectivo que revela que en contra de lo que se dice de cara a la galería todos creemos en el amor romántico más de lo que queremos reconocer, sino que se lo pregunten a Enzo que al final de la novela… Pasen y lean.
Lola Beccaria novela para sus lectores la crisis afectiva de este arranque de siglo, con sus vacíos y sus plenitudes, con una precisión quirúrgica y con una ironía muy actual que nos va a arrastrar por toda la novela hasta su inesperado final sin ser en exceso romanticona: es más bien un grito desesperado ante el encuentro de lo deseado y a la vez su imposibilidad de disfrutarlo.
Una novela de amor, de búsquedas y encuentros desafortunados y de pasiones brutales, “El arte de perder” nos deja con un regusto a realidad y a tristeza, a vida que conocemos y nos mete en el cuerpo la sensación de que la ficción está cada vez más cerca de la realidad.

30 septiembre, 2009

Habana flash (Reseña)

Cuba es una casa llena de vistas. Acoge en su historia tantas tristezas y tantas alegrías que se trata de una suerte de álbum de fotos de la vida. Cuba también ha sido por muchos años destino preferente para muchos españoles a la hora de emigrar para buscar un futuro mejor. No es un secreto que muchos gallegos cruzaron el mar para hacer “las Américas” y esa América fue para muchos la isla de Cuba.
Xavier Alcalá (Ciudad Real, 1947) traza en esta novela de viaje el camino de vuelta que se suele hacer en busca del espíritu de nuestros antepasados pero cumplido este fin “Habana flash” es un retrato de la Cuba actual, de su miseria y de sus mentiras institucionales. Crónica de unas vivencias modernas que evocan el pasado que definitivamente fue mejor, este libro-álbum nos pondrá en perspectiva sobre cómo fue la inmigración gallega a Cuba.
La Habana es un paisaje contradictorio. La suntuosidad del “Floridita”, el lujoso hotel de Hemingway contrasta con edificios que amenazan caerse o con autobuses que se enganchan a la cabeza de un tráiler. Y contradictoria es la visión de normalidad de esas estampas porque para el cubano casi siempre la cosa ha sido así. Así las cosas la visión que el autor nos ofrece pone de relieve una circunstancias que ya lleva muchos años dándose.
La narración es lineal, va paso a paso y sentimos la presión de los vigilantes de inmigración, la persecución de los pedigüeños pasando por los ofrecimientos clandestinos en la puerta de la habitación del hotel de “compañía”. El autor nos permite con trazo delicado vivir con los personajes sus emociones en la Habana.
Xavier Alcalá dosifica bien la “cubanidad” y la “negritud” con la “galleguidad” en la que cree, en la que creemos, para dejarnos un texto fresco que nos pone delante un historia que se repite en tantos hogares españoles: la del abuelo que se fue, la de los familiares en el extranjero que aunque no hayan vuelto siempre han añorado su tierra.
El espíritu de abuelo Remigio puebla y tensa la marcha de la historia nutriéndola de emoción humana. Apenas podemos creer nos que Cuba haya sido como era y que ahora sea como es. Choca que la revolución no haya logrado más que miserias y una letanía que se alza al son del “guaguancó” y la “salsa” y que se mezcla con la música de Serrat y Elvis Prestley.
Es entrañable ver como los gallegos que no regresaron hablan de “sus tierras”, escuchar la mezcla de opiniones que se vierten de allí y de aquí. Sienten ambas “tierras” de cerca, tiene sus dudas y sus reparos pero sobre todo tienen un espíritu de superación que los llevó hasta donde están para encontrarse con su parte de futuro.
“Habana flash” no va a dejar a nadie indiferente. Su sencilla crónica, su cálida emoción va a traernos recuerdos y suscitar reflexiones. No es un libro para criticar a nadie aunque lo haga más de una vez, no es un libro para alabar a nadie aunque lo haga: es un libro escrito con el corazón que requiere para su lectura un mojito y el mar de fondo para ponernos en situación.
Conmueven sobre todo los niños que piden, alfabetizados eso sí, pero que piden por las calles a los turistas por que no tienen otro remedio. Niños y niñas a los que les espera el futuro. Este libro toca el corazón, aguza el recuerdo y reclama nostalgia mientras nos entretenemos en sus fotos. “Habana flash” hay que leerlo cuanto antes para comenzar a digerirlo y a discutirlo.

23 septiembre, 2009

Entre el XX y el XXI. Antología poética andaluza.(Reseña)

El libro que el lector tiene en sus manos es una antología. Parece una obviedad pero no es una antología buena. Sin necesidad de ser expertos Francisco Morales Lomas (Jaén, 1957) integra en esta antología textos representativos de los poetas andaluces necesarios. El propio antólogo hace en el prólogo un pliego de descargo sobre las antologías y una promesa de formalidad literaria a la hora de escoger a los poetas y sus poemas. Estamos ante un texto que plantea como estímulo para el lector una poética redactada por cada autor en la cual revelan parte de su mundo literario.
Este libro es también el complemento de un primer volumen y es a su vez la continuación de un proyecto que la Ediciones Carena ha encomendado a Francisco Morales Lomas: hacer una antología de todas la Comunidades Autónomas, lo cual entusiasma y hace presagiar muy buenas antologías para el futuro. Antologías que serán imprescindibles para adentrase mejor a la obra de nuestros poetas.
El disfrute paralelo de la poesía y de las poéticas hace este recorrido andaluz un hallazgo de palabras como soles, metáforas e imágenes como los de un descubrimiento. Los petas no rehúyen sus filias y sus fobias. Trazan con destreza unos límites que para ellos son inherentes a su obra y oficio. Escriben desde distintas perspectivas pero nuestro antólogo ha hecho un buen trabajo recordándonos sus puntos de cercanía regional o académica o sus años y fechas de publicación. Todo esto para hacernos ver la vigencia de estas voces que huyen de estereotipos generacionales y se vuelcan con la poesía en la vida cotidiana.
Luis García Montero, Antonio Enrique, Aurora Luque, Dominio F. Faílde, Antonio Jiménez Milán, Rosa Romojaro, Alberto Torés, Álvaro García, José Sarria y Fernando de Villena, son los poetas que para este segundo volumen de Entre el XX y el XXI Antología poética andaluza (Ediciones Carena, 2009) ha seleccionado con tan buen criterio Francisco Morales Lomas.
Quisiera destacar dos poéticas. Una que me ha llamado la atención en tanto que expresa la labor del poeta es la de Fernando de Villena cuando nos dice lo siguiente: “Existe una realidad más hermosa o más terrible detrás de muchas cosas junto a las que pasamos. El hombre vive demasiado velozmente. El poeta debe detenerse a indagar esa otra realidad y, aunque nunca pueda explicarla, podrá transmitir la emoción que le sacude durante su búsqueda”. Esta idea se aplica a cualquiera de las formas de búsqueda literaria. Es el compromiso del escritor transmitir esa emoción. El hombre hoy más que nunca necesita que se le comunique serenidad. Por eso en sus poemas “Cementerio” o “El día de todos los Santos”, nos lleva otra vez muy cerca a la emoción que suscita el conocimiento de luto y de la muerte.
Otra poética que sorprende por su brevedad y en la línea del oficio del poeta es la de Aurora Luque. En su poética nos dice en “Nuevo caso de hybris (2): “Arte: una letra de a-mor y tres de mue-rte”. Aquí tenemos el combustible del poeta, amor y muerte, el combustible del escritor.
Los poemas, una vez se adentra uno en el camino sinuoso de su lectura, son un cambio constante de paisajes, son un caminar por un sendero hecho de versos vivos, con un cielo de claros y oscuros. Cada poeta y su obra representada son una puerta para llegar a estos autores andaluces necesarios. Una delicia para los sentidos y el paladar literario. Un acierto de antólogo y de Editorial. Un libro que abrirá muchos más.

21 septiembre, 2009

Quédate donde estas (Reseña)

El último libro de Miguel Ángel Muñoz (Almería, 1970) "Quédate donde estas" (Páginas de Espuma, 2009) es un juego de equilibrios. En medio de la lectura de cada cuento nos veremos haciendo malabares para no caernos de la silla. Si muchos libros son capaces de mantenernos al borde del asiento este, os lo aseguro, os va a tirar de donde estéis sentados. Cuentos compactos, directos y absorbentes, así son los cuentos que el lector tiene que leer a toda costa.
Como bien afirma la contra portada del libro estos cuentos están construidos alrededor de la idea del equilibrio, equilibrio formal. Yo añado que están escritos alrededor de la idea del desequilibrio, de ese momento justo en el que se va dar el paso hacia lo desconcertante, hacia la locura. Los cuentos de Miguel Ángel Muñoz están sólidamente elaborados: son cuentos contra los cuales te estrellas y te quedas aturdido, no como ocurre con otros cuentos con los que te das y resulta que son de cartón piedra. Tiene uno, mientras lee, la sensación constante de que el equilibrio se va a perder dentro de poco.
Con la idea en mente de “equilibro desequilibrante” hemos decidido dividir el libro en “cuentos de desequilibrados” (de escritores): “Quiero ser Salinger”, “Las dos hermanas”, “Vitruvio”, “Vaivén” y “Hacer feliz a Franz. “Cuentos de equilibrios” (los cotidianos): “Ropa de verano”, “Quédate donde estás”, “El reino químico” y “Los niños hundidos” y “cuentos desequilibrantes” (los microrrelatos): “Jabón de Marsella”, “Ácaros”, “Profesor Amine” y “Banda ancha”. Creo que si seguimos esta breve y exclusivamente didáctica y particular división, podremos acercarnos más a la esencia de este libro.
De entre los “cuentos de desequilibrados” quiero resaltar dos: “Vaivén”, el cuento dedicado a los seguidores del Blog del autor "El síndrome Chéjov", y que narra una interesante conversación entre Carver y Ford con Chéjov de fondo. Una pieza que esconde muchos sentimientos de escritor en las pocas páginas que tiene. Por otro lado está el inquietante y arenoso “Hacer feliz a Franz” cuento que nos revela el corazón de Kafka y su obsesión por la escritura. Una brillante y cargada atmósfera y un final certero.
De entre esos cuentos de escritores hay uno, “Vitrubio” que es un cuento de ¿ciencia ficción? Un hombre, un escritor, se trasplanta varios pares de manos para poder dedicar tiempo a todo lo que tiene que hacer ¿se atreven a imitar al protagonista? Un cuento libre, provocador y que mezcla en sí varios géneros y contiene muchas de las calladas obsesiones de los escritores. ¿No les parece un escarabajo kafkiano? Lean y juzguen.
De los “cuentos de equilibrios” merecen especial atención “Quédate donde estás” y “El reino químico” en los que una decisión va a cambiar por completo el curso de la vida. Miguel Ángel Muñoz elabora una cotidianidad amable, deseable incluso, parecida a la que podemos estar viviendo y poco a poco va introduciendo despacio, como si inhaláramos sin saber un gas tóxico, los elementos de una decisión que precipitará todo hasta un radical cambio. Es cierto que cada día nos enfrentamos a ello pero ver la secuencia completa desde fuera, como si de una película se tratara, inquieta. Allí está el éxito de estos dos cuentos, hacernos caminar hasta el cambio.
De los “cuentos desequilibrantes”, dos merecen una pequeña mención: “Profesor Amine” (doy fe de los “hechos reales”) es verídico y podéis llamar al teléfono que aparece al final del cuento y “Jabón de Marsella” que es como una cámara de fotos de esas que hacen cientos de ellas por segundo. Va leyendo uno y tiene la sensación de que con el solo olor del jabón la vida de la protagonista va pasando por delante de nuestros ojos como ráfagas de foto.
El más inquietante de todos es sin lugar a dudas “Los niños hundidos”, que va a caballo entre el sueño y la realidad. Un hotel inquietante con un camarero que da la sensación de ser un psicópata antisocial. Nuestro autor consigue crear una atmósfera inquietante en la que todo parece ser un sueño, o no. Un cuento del que desearéis despertaros.
Todo en este libro está a punto de ocurrir, necesitas tomar aire y seguir leyendo para ver que va a pasar. “Quédate donde estás” propone al lector perseguir sin cuartel a los personajes para saber hasta dónde van a llegar. La vida la creemos sólida pero basta una decisión, una palabra, un gesto para que el rumbo de la existencia se vaya por otros derroteros. Un libro que no nos dejará quietos donde estamos, nos hará ir un poco más allá.

18 agosto, 2009

Una vida menos ordinaria (Reseña)

Hay libros que por la sencillez de su contenido y por el tema que tocan consiguen romper con las convenciones literarias y sus estrategias para narrar una historia que llega hasta lo más profundo del corazón. Ese es el caso de “Una vida menos ordinaria” el libro de Baby Halder (Bengala, 1973 o 1974) y que publica Ediciones Escalera (2009).
Ante la postal colorida y festiva de una India que nos vende su exotismo turístico, el libro de Baby Halder ofrece una foto muy distinta de su país y de su gente: la de una India de familias desestructuradas y ancladas en tradiciones milenarias que son para la mujer un obstáculo más en su camina hacia la igualdad. Las situaciones a las que se ve sometida la autora y protagonista de este testimonio son dignas de ser consideradas por los lectores españoles que quieran acercarse más a la realidad que se vive en la India.
Con un trazo sencillo, con mudas de narrador de primera a tercera persona que revelan la visión que de sí misma tiene la autora, este libro va avanzando con serena resignación por la vida de una mujer que desde muy joven está acostumbrada a sufrir: pérdida de la madre, desprecio del padre, abusos, hijos tenidos muy joven, se nos revela una vida que es más común en la India de lo que parece.
No es este un libro escrito desde el rencor o el resentimiento, es un testimonio vital, es la lucha y la victoria de una mujer sobre sus circunstancias tan adversas y tan enquistadas en la sociedad que le ha tocado vivir, aunque esto no es excusa para dejarse llevar por la derrota. En muchos momentos del libro vemos a Baby Halder animándose a seguir, tomando decisiones que a pesar de no gustar a otros ella sigue adelante por sí misma y por sus hijos.
En medio de estas circunstancias hay un detalle: la protagonista nos dice ya al principio del libro (pág. 21): “Ahora soy capaz de apreciar la enorme importancia de haber podido aprender a leer y escribir”. Motivada por su madre (que desaparece un buen día y no vuelve hasta veinte años después para volver a desaparecer) aprende a leer y a escribir y es este hecho lo que de alguna manera la salva al final de todo. Poder poner por escrito todo lo que le ha tocado vivir la lleva a descubrir el lado más luminoso de la vida aunque no esté de moda: el del perdón.
Estas memorias sin pretensión alguna más que dar testimonio de lo que padecen millones de mujeres en la India y alrededor del mundo hacen de este pequeño libro una joya que no debemos dejar escapar. Es un retrato íntimo, el de una mujer, pero a la vez es un amplísimo fresco, el de la India actual con sus contrastes de castas, sus divinidades y su triste colorido de casas empobrecidas. Es un ánimo para los que se sienten hundidos en sus circunstancias, es una luz en medio de tanta oscuridad y una lectura refrescante para estos días frívolos en los que parece que el mundo es perfecto.
Reseña aparecida en El Placer de la Lectura

05 agosto, 2009

Aeropuerto de Funchal (Reseña)

Hay quien llama a las antologías "antojologías" y no les falta razón muchas veces. Mientras no se hagan con juicio amiguista o prepotente las antologías llevan implícitas esa pátina de antojo o arbitrariedad porque el criterio que se impone el antólogo es siempre muy personal por mucho que se argumenten reglas. Pero la cosa cambia y se complica aún más cuando se trata de antologías “personales”.
Puestos a hacer una antología personal (esas en las que un escritor hace una criba de los que lleva escrito y presenta un inventario de lo que es definitivamente lo mejor de lo suyo) el autor se somete a un implacable antólogo y crítico: él mismo. Hablo de los buenos autores, porque también están los autocomplacientes o los prepotentes que creen que todo lo que escriben es absolutamente bueno y digno de llevarse a una isla desierta. Pero el caso de nuestro antólogo es del primero de los casos, de los buenos, de los que quieren hacer y hacen una literatura de calidad.
Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1956), pone en manos de sus lectores, que cada vez son más, una antología de sus mejores relatos publicados en los últimos 25 años. Es una antología breve para la cantidad de relatos escritos por Martínez de Pisón, más de 60, y a la vez es una puerta de entrada al universo literario de este escritor necesario de las letras españolas. Aunque dice que las antologías personales no nacen de la vanidad, nosotros agregamos que no todas, menos mal, pero muchas de ellas sí.
Una antología es también como el propio autor indica en su nota final, una búsqueda del autor que fuimos, del ser humano que fuimos. Neruda decía que “nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos” y en literatura esto es aun más cierto todavía. La selección de cuentos por parte de un autor nos sirve a los lectores para ver su evolución vital y creativa. Martínez de Pisón recorre su obra y no se autocomplace: experimenta la necesidad de hacer un inventario exhaustivo de sus relatos para ofrecernos los mejores, quiere dejar ver el escritor que es hoy, declarando tácitamente que lo mejor de su literatura está por venir. Esta es para mí el gran acierto de este “Aeropuerto de Funchal” del cual despega un autor renovado.
Estos relatos son un inventario de lo mejor de Martínez de Pisón que demuestra qué tipo de escritor es y como considera su obra, una obra que ha crecido a base de técnica y de buen oficio, de renuncia a la pirotecnia verbal y apuntando directo a la historia, llevándonos a recorrerla paso a paso.
Son cuentos de familias o de familiares (excepto “Boda en el hotel Colón” y “Los nocturnos” aunque la pareja convive por un año) en los que son personas de la misma familia la que protagonizan estos relatos sutiles, chejovianos, (alguno a caballo entre Poe y este, por ejemplo “El filo de una mirada”), que nos hacen un inventario de sentimientos humanos negativos (“Los nocturnos”, la mentira entre amantes, “La hora de la muerte de los pájaros”, la indiferencia, “Boda en el hotel Colón”, la venganza y la mentira, “Siempre hay un perro al acecho” la culpa, “El filo de unos ojos”, la crueldad, “Foto de familia”, el silencio, “El ramo más grande de Valladolid, la usencia y la mentira” y “Aeropuerto de Funchal”, el rencor).
Pero también son, técnicamente, cuentos atmosféricos, (pasa también en las novelas de Martínez de Pisón), bien ambientados, ricamente pintados sin ser barrocos ni estar recargados; la economía de efectos especiales y florituras lingüísticas son un recurso técnico más y una firma de autor que narra y hace escuchar la narración sin despistar al lector. En este sentido técnico, el mejor de todos es “Siempre hay un perro al acecho” (y esta afirmación, al hilo de antologías y antólogos, es también arbitraria) en el cual asistimos, desde la consulta médica del arranque hasta el final (no vamos a dar pistas) a una sucesión de escenarios y emociones firmemente construidas.
Los personajes de los cuentos son también un acierto técnico. La crueldad del primo de “El filo de una mirada” o la entrañable tristeza y venganza de Anselmo en “Boda en el hotel Colón” o el abatido y culpabilizado padre de “Siempre hay un perro al acecho”, son solo muestras de lo que en este libro vamos a encontrarnos de Ignacio Martínez de Pisón.
Podemos decir que este es un libro necesario para entrar al universo Martínez Pisón, que es una puerta más. Álbum de fotos, eso dice el autor en su nota al final del libro, “Aeropuerto de Funchal” es una obra que necesariamente tenemos que leer. Es una magnífica oportunidad para seguirle la pista al resto de los relatos que se quedaron fuera de esta antología y que seguro que no nos van a defraudar. Descubriremos al Ignacio Martínez de Pisón que escribió y recibiremos con alegría al Ignacio Martínez de Pisón que ahora escribe y que es tan distinto de aquel. Pero sobre todo en estas fotos, presten atención, seguro que salimos retratados con una sonrisa o mirando distraídos para otra parte o con un gesto contenido de rabia o de llanto. Porque muchos de los personajes no tienen nombre, podríamos prestarles los nuestros. Sea como sea nosotros también hemos sido fotografiados en estos cuentos. Lean y búsquense, seguro que se encuentran.
Reseña aparecida en La Biblioteca Imaginaria

25 julio, 2009

Todo por una chica (Reseña)

Ser joven no es fácil y Sam lo tiene peor: es el hijo de dieciséis años de una madre de treintaidós divorciada y en busca del amor. Y la vida parece que se niega a darles un respiro. A Sam le gusta el skate, tiene un buen amigo Tony Hawk (un póster) y está loco por Alicia. “Todo por una chica” (Anagrama, 2009) la nueva novela del bueno de Nick Hornby (Maidenhead, 1957) es una suerte de memorias de adolescencia y novela de iniciación. En esta obra Hornby se sumerge en el mundo de los adolescentes y su relación con la vida a través de sus decisiones y deseos.
Por esta novela desfilan sobre todo sentimientos, situaciones, ironías que van fraguando diálogo a diálogo la peripecia vital de unos jóvenes que podrían ser los nuestros. La novela no renuncia a ningún tópico, riza la maraña de la realidad y hace un nudo fuerte para que nadie se olvide de que hacemos cosas que pueden cambiar nuestras vidas aunque seamos muy jóvenes.
Sam comenta su vida diaria, la consulta, con el poster de Tony Hawk al cual idolatra y del cual ha leído su libro Hawk: Occupation: Skateboarder, que para nuestro protagonista es su biblia. Cuando Sam habla con él, las respuestas sinceras y profundas pero sobre todo ajustadas a sus necesidades, salen del citado libro. Para el joven Sam, carente de referentes masculinos en su vida, adopta la figura de la estrella del skate como su ejemplo a seguir.
No vamos a desvelar el misterio de la novela, dejemos que la lectura de cada uno le lleve hasta las reflexiones necesarias que Hornby plante sin moralismos de politiqueos baratos. Se limita a dar vida a unos personajes que nos acompañan a lo largo de una novela que arranca de carcajadas y arranques de ternura por unos chicos a los que el mundo se les viene encima y que lo afrontan con la inocencia de su edad.
Ya se sabe que la temática de Hornby es básicamente la perpetua adolescencia de los hombres y como las mujeres la asumen con lo que tiene todo ello de tronchante y triste. Su técnica de personajes sólidos, casi de cine, hacen que sus novelas sean una delicia verlas llevadas a la gran pantalla. No se extrañen ustedes de que dentro de poco la veamos en el cine. Pero esta novela es especialmente dirigida a los adolescentes en particular. Es una novela que como ya hemos dicho no pretende moralinas, se sirve de los hechos para construir una historia que es la de muchos jóvenes hoy.
Nick Hornby lo ha vuelto a hacer. Ha escrito una novela sólida, irónica y divertida, muy urbana, en la que los lugares nos suenan y los diálogos entre los adolescentes suenan frescos y nada impostados: una novela de adolescentes que todos debemos leer.

22 julio, 2009

Despeinadas (Reseña)

Anhelos, deseos incumplidos, frustraciones, muertes inminentes, despedidas necesarias mujeres despeinadas. Todo esto y mucho más se encuentra desgranado y convertido en cuentos en “Despeinadas” (Gens Ediciones, 2009) de la escritora madrileña Gema Fernández Esteban (Madrid, 1968) y aunque suene esto a anuncio de crece pelos como los de antes no duden: es la suya una voz fresca y certera en el panorama literario actual que no debemos perdernos.
Sus cuentos se cuecen en los fogones de lo cotidiano y su técnica se ha fraguado en los talleres del trabajo concienzudo del oficio de escritor. Gema Fernández Esteban va tensando la trama de sus personajes hasta hacernos contener el aliento porque lo que pensábamos que sería no es, dándonos una lección vital de que las cosas no suelen acabar siempre como creemos.
Amores brutales, descubrimientos de la realidad, obsesiones, pueblan este libro. Uno de mis cuentos favoritos es “Escaleras” que narra la historia de un hombre que es el mejor y más rápido bajando las escaleras del Metro y desea comprobarlo con un contrincante de verdad. El registro técnico es impecable y la resolución de la historia tienen que leerla en “Despeinadas”.
En “Pirámides” la historia es muy distinta: un hombre se está muriendo y su mujer narra esos días últimos y su afición a la egiptología. Cuento denso y de sentimientos profundos, “Pirámides” ofrece al lector una experiencia del deterioro paulatino de una vida que se extingue y la entereza con que una mujer recuerda aquello y cumple el deseo del marido que se marcha. Un cuento sobre las cosas importantes que poco a poco se van dejando de lado.
“Muerte de un caballo” es un “cuento de iniciación” que muestra cómo no es la vida la que se escapa sino la inocencia, cómo lo que de pequeño soñamos va cambiando y el tedio y la vida hacen que vayamos cediendo a la realidad, que soñar no está permitido, que “tenemos” que ser como los demás.
Los personajes de estos cuentos podemos ser todos o el vecino de arriba o nuestro padre. Son personajes bien construidos, llenos de vida, creíbles y la atmósfera de todos ellos (lean “Estocolmo”, magnífico) tienen peso y fuerza para sustentar la historias. Todos ellos están muy bien construidos. Se nota que nuestra autora los ha sabido tomar las herramientas de las que dispone para ponerlas al servicio de su escritura que tanto tiene de original y de propia.
El libro está bien compensado, va del final al principio, principios que recogen los cuentos que son menos optimistas, cuentos resueltos con cierto humor e ironías que la vida nos pone en el camino para que salgamos al paso de las circunstancias más grises. Ese equilibrio del libro, su dosificación, hacen de él una experiencia total tanto de forma como de contenido.
Cuentos radicalmente honestos, que no conceden lágrimas ni quejas a la vida, son cuentos con un nivel de verdad que asombran y extrañan. Una voz fresca y original la de esta madrileña que tiene que seguir escribiendo, que tiene que seguir empujándonos con su escritura precisa al extrañamiento de la vida cotidiana.