jueves, 6 de agosto de 2009

Up y el valor del compromiso

“La película de la casa que vuela con los globos”. Esa era la película que quería ver mi hija Lucía. Y fuimos a verla. Nos hicimos ella y yo una foto sobre un fondo verde y allí quedamos inmortalizados Lucía y yo suspendidos en el aire con un manojo de globos. La tecnología y sus cosas. “Up” (Pixar, 2009) es una película de valores. Aunque ya poco se crea en ellos, aunque se les ponga en tela de juicio. Esta película tiene mucho para grandes y pequeños, mucho y para mucho tiempo.
La película arranca llevándonos a la infancia de Carl Fredricksen, su espíritu aventurero y como conoció a su esposa Ellie otra enamorada desde niña de la aventura. El sueño de ambos era ir a Las cataratas Paraíso (El salto del Ángel en Venezuela). En unos intensos y entrañables siete minutos más o menos se nos cuenta la historia de un hombre y una mujer que ahorran para alcanzar su sueño pero cada vez que podían realizarlo la vida se les complicaba y el dinero tiene que gastarse en lo cotidiano. Pero llega el día en el que el tiempo se ha pasado y la vida se acaba: Ellie muere dejando a Carl sumido en sus recuerdos y con la tristeza de no haber cumplido el sueño de sus vidas. Unos billetes con destino Venezuela son parte del recuerdo de lo que no pudo ser.
Un día llama a la puerta un “boy scout”, Russell, que necesita de una última insignia para ser un gran explorador: la de ayuda a los mayores. Así que llama la puerta de Carl pero este no necesita nada. Ante la pesadez de Russell, Carl le dice que puede hacer algo por él: cazar al gamusino que le está molestando a lo que el chico accede entusiasmado.
En esas se encuentra Carl cuando nos damos cuenta de que quieren quitarle su casa en la que están todos sus recuerdos. Se están construyendo a su alrededor grandes edificios y el constructor quiere comprarle la casa a Carl pero este se niega. Un incidente violento, que no revelaremos, da la razón a los empresarios y vecinos del Carl: no puede vivir solo, debe buscarse una residencia. El día que los enfermeros vienen a buscarle Carl despliega miles de globos de helio (que vendía cuando trabajaba) y su casa se convierte en su nave y pone rumbo a Sudamérica.
En su "tranquila" aventura, su última pensaba Carl, sentado junto al sillón vacío de su amada y volando por encima de la ciudad, llaman a la puerta. No puede ser pero sí: Russell esta en el porche. A partir de aquí la aventura está servida.
Con espíritu aventurero, como si de una nueva oportunidad de la vida se tratara, estos dos imposibles compañeros de reparto se embarcan en la aventura de sus vidas y esta pone a prueba todo lo que creen, todo lo que desean.
Carl y Russell son opuestos, ambos han sufrido una perdida (el padre de Russell le abandonó), ambos necesita la aventura, ambos hacen promesas que necesitan cumplir. Es su única oportunidad de demostrarse que sí pueden, que sí tienen la suficiente entereza como para no dejar que por ni un sólo minuto más la vida les lleve donde ella quiere. Durante la aventura se unen a ellos un pájaro exótico "Kevin" y “Dug” un perro parlanchín deseoso de cambiar de amo. A parte están los enemigos que le ponen chispa a la película y que llevan a nuestros héroes al extremo de sus promesas. Está el viejo explorador admirado por Carl en sus años mozos y que la promesa de lavar su imagen llevando al pájaro exótico vivo ante sus detractores le ha convertido en una persona amargada y hostil.
En una época en la que la lealtad y el compromiso son casi inexistentes “Up” se atreve a hacer un alegato de los viejos valores, un canto a la lealtad a pesar de todo y del compromiso por mucho que los años pasen.
Una película con la que podremos hablar mucho con nuestros hijos por las noches antes de dormir, que nos servirá para ilustrarles el camino correcto a pesar de que para muchos sea una estupidez criarles en valores.
Pixar no solamente nos deja una genialidad cinematográfica (se ha superado mucho en esta cinta, que ya es decir) sino que nos ofrece una oportunidad de reflexionar en el modo de hacer las cosas hoy.
Con unos diálogos inteligentes, con escenas de acción explosivas y con un humor sutil, “Up” hará que los más pequeños quieran ser héroes y que los mayores queramos volver a verla para volver a ser niños una vez más.
Para mí lo más entrañable son las secuencias del principio que nos llevan de la mano para conocer la vida de Carl y el por qué de esa cara poco afable y gris. Cómo alguien se convierte en un ser imprescindible (Ellie, su mujer) con el paso de los años y como su pérdida puede afectarnos, cómo puede arrastrarnos hasta lo más gris de la vida. El personaje de Ellie está presente en toda la película, es la motivación de Carl y su fuerza para seguir.
Lleven a sus hijos a verla y préstenle atención y en cuanto salga el DVD cómprenla. Vale la pena volver a verla. Lucía lo hará, seguro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

REALMENTE PRECIOSA...YO HE LLEVADO A MIS NIÑOS. LO QUE ELLOS AÚN NO ENTIENDEN, PERO LOS ADULTOS SÍ, ES QUE HAY QUE VALORAR SINCERAMENTE A LA GENTE QUE ESTÁ A TU LADO PASE LO QUE PASE. POR SUERTE, EN LOS DÍAS DE HOY, A PESAR DE LOS PROBLEMAS, HAY MUCHA GENTE QUE MADURA Y NO ABANDONA... GRACIAS A DIOS.