13 abril, 2015

Y en la revista Otro Lunes...Tantas veces Pedro

Me lo recomendó, como a otros escritores latinoamericanos que no había leído, mi buen amigo el escritor peruano Cristian Jara Alvarado cuando recién nos conocimos en Madrid y nos juntábamos en mi casa para escribir y conversar: “tienes que leer a Pedro Lemebel”, me decía.
“Tantas veces Pedro”, recordé nada más enterarme de que el chileno había fallecido y el título peruano de este artículo me asaltó como una memoria púrpura de días en los que leía mejor y recién caía rendido ante la belleza escrita de Pedro, mi amigo Pedro en el silencio lector, que tan bien dibujó aquello que siempre he querido escribir. Tantas veces él y yo reído leyéndolo contar la vida nada exagerada y triste y de bolero de “la Loca del Frente”. Pedro Lemebel, tono y plástica, literatura y vida y compromiso. Seguir leyendo aquí.

25 marzo, 2015

Los locos del libro

Esta semana en Madrid nos dijeron que los restos mortales de Miguel de Cervantes se encuentran donde todos pensábamos: en el Convento de las Trinitarias en Madrid. Francisco Etxeberría, sabio en su oficio, dio la noticia a falta de la confirmación del todo poderoso ADN, vamos, que no nos fiamos ya de los libros y su registro de los hechos. Esto mismo, hace cincuenta años, basados en los textos, sería palabra de dios.  Pincha aquí para seguir leyendo.

17 marzo, 2015

Las nuevas bases

Creo que no se hablado tanto de bases como en estos últimos meses. Y no son las viejas bases estadounidenses en territorio panameño, ni las que se robaba en los ochenta Rickey Henderson, si no las discutidas, revisadas y hace unas semanas presentadas bases del Premio Nacional de Literatura “Ricardo Miró”.
Sin lugar a dudas ha sido un gran acierto revisarlas e invitar a algunos escritores a participar en esa tarea a fin de modernizar el Premio y darle agilidad. Se queda el “desierto”, bien, el género ensayo se libera de las temáticas anuales, mejor, y se incentiva la puesta en escena de las obras de teatro, excelente. Alegría por una parte, pequeña, pero hay que reconocer que son un gesto, una línea a seguir para mejorar de aquí en adelante. Pincha aquí para seguir leyendo.

24 febrero, 2015

Vuelta a Isla Grande

Mi abuelita Chela me pagó el uniforme y el jefe nacional Rover me pidió que dirigiera para ese domingo, a modo de pensamiento espiritual, unas palabras a los participantes de lo que sería mi primer y único ENARO (Encuentro Nacional Rover). Era el verano de 1990 y teníamos toda la vida por delante. El destino, Isla Grande, en el atlántico colonense.
Del viernes 9 de febrero al domingo 11, nos reuniríamos para hablar de nuestros asuntos, conocernos y juntos proyectar el futuro de nuestra rama. Éramos la culminación de un proceso de transmisión de valores que comenzó, en la manada de lobatos y pasó por la tropa Scout. Iban a ser días radiantes de verano para un puñado de buenos jóvenes. Seguir leyendo.

Los Miserables.


Como decíamos la semana pasada, al decir de Fray Luis de León, la lectura de los “Los Miserables” es uno de esos ejercicios de estío que hay que emprender. Lo que me atrajo de esta novela desde el principio fue la amplia gama de maldades que maneja. Víctor Hugo, ese universo eterno y literario, concibió por entregas, en el viejo París del XIX, un espectro amplio de malos de tinta que sigue teniendo su utilidad. Seguir leyendo aquí.

30 noviembre, 2014

La nostalgia que nos escribió Miró.


Hace tiempo que las fiestas patrias se me vistieron del otoño que le leí a Rafael Alberti en mi infancia en Calidonia. Recuerdo, casi todos los noviembre de fiestas patrias y tricolores en sepia, el poema "El otoño otra vez", en especial estos versos: Otoño silencioso de este bosque, / ¿me estoy desvinculando de la patria, /alejando, perdiéndome?/Haz que tus hojas, que se lleva el viento, /me arrastren hacia ella nuevamente/y caiga en sus caminos/y me pisen y crujan/mis huesos confundiéndose/para siempre en su tierra. Para leer el artículo completo, pincha aquí.

20 noviembre, 2014

Ideas para un nuevo Miró

Un premio Nacional de Literatura debe cumplir con tres aspectos fundamentales para la cultura del país que lo convoca: acercar las obras al gran público, difundirlas y estimular económicamente a los autores.
El INAC es una institución pública, financiada con el dinero de todos los panameños, no es una obra de caridad para creadores y artistas. Y en tanto que pública, es perfectamente modificable, objetable y criticable, con el propósito de mejorarla.

Una salvedad necesaria antes de seguir. Reitero mi afirmación con respecto al jurado: declararon el “desierto” en cuento “sujetos a derecho” y no hay ironía alguna en mis palabras cuando dije que “un pequeño e ilustre jurado” no salvará a la Literatura de la mediocridad literaria. El jurado es ilustre (Jorge Eduardo Benavides es amigo y referente literario, sin duda. A Andrea Jeftanovic y a José Luis Rodríguez Pittí no les conozco personalmente), por algo están allí, y es pequeño. La “mediocridad literaria” es tan subjetiva como la objetividad y zanjaré el tema “jurado” con la siguiente sentencia objetable: lo que este año no aprecia un jurado, el siguiente lo apreciará otro. (Pincha aquípara seguir leyendo).

09 septiembre, 2014

Microndo en El Mercurio de Chile


El escritor peruano Fernando Iwasaki publicó el pasado domingo 7 de septiembre una interesante reseña sobre Microndo en el periódico chileno El Mercurio. Pincha aquí para ir al enlace. Gracias Fernando por la generosidad y tu acertada lectura.

18 agosto, 2014

Tiempo de Feria

Y van diez. La X Feria Internacional del Libro de Panamá arranca el próximo 19 de agosto y estará rodando con su son de letras autores y libros hasta el próximo día 24. México será nuestro país invitado y me han dicho que por los pasillos de Atlapa se paseará mi querido Juan Villoro, uno de esos escritores que hay que leer siempre. Será un buen tiempo para tomarle el pulso a la venta y a la lectura de libros que, sin ser lo mismo, no debemos perder de vista. Editoriales nacionales y extranjeras se darán cita para dar de leer y conversar sobre lo leído.

06 julio, 2014

Enrique y su cianuro enriquecedor

Enrique me persigue. Lo dejé escrito hace ya un lustro cuando supe que la situación se prestaba para uno de esos textos que a él y a mí tanto nos gustan. “Te recomiendo el cianuro”, me dijo un día que me lo crucé en cierto artículo y le respondí que eso daba para una obra de teatro. “Sí, panameña”, le repuse a su gesto sorprendido y se rio con aire de Dylan, misterioso.
Ese reciente encuentro con Enrique, propiciado por un escritor patrio, me ha devuelto a una de las más encendidas y cinematográficas defensas (también literaria) de la libertad individual: “El manantial”. King Vidor llevó a la gran pantalla el novelón (más de 700 páginas) de Ayn Rand, protagonizada por mi hombre favorito del cine, Gary Cooper, el actor al que mejor le sienta el blanco y negro. (Leer el artículo aquí).