sábado, 11 de diciembre de 2010

Mitología de Nueva York. Presentación en Madrid

Ya sé que esto de la “actualidad” es un tema que angustia a los periodistas y en general a cualquier profesional de los medios. A mí no, lo que es bueno perdura y dar cuenta de ello en cualquier momento es oportuno.
El pasado 1 de diciembre se presentó en Madrid por todo lo alto (estábamos en la Sala Valle -Inclán del Círculo de Bellas Artes, quinta planta) ante un público entregado que abarrotaba la sala, la última novela de Vanesa Montfort, perimo de Novela Ateneo de Sevilla, Mitología de Nueva York, una historia de intriga ambientada en la Gran Manzana y que da cuenta de la vida de un extraño protagonista Dan Rogers que se enfrenta a una serie de asesinatos cometidos por los Hijos del Azar.
Presentada por Javier Reverte y en medio de una fiesta en la que se presentó un trepidante tráiler, hizo acto de presencia el mismísimo Dan Rogers, con una chulería de personaje rebelde capaz de llevar por la calle de la amargura al escritor más pintado.



Vanesa Montfort que también ha ganado el Ateneo Joven de Sevilla con su primera novela “El ingrediente secreto” ha venido para quedarse en el mundo de la literatura, toda una declaración de intenciones que estamos seguros que cumplirá con solvencia pero no se piensen que esta es la reseña de su novela: estoy atrapado en ella, en su juego.
Dramaturga y miembro del equipo de profesores del Centro de Formación de Novelistas, agradeció a sus amigos y asesores el apoyo por todas las buenas cosas. Entre otros escritores estaban presentes: Jorge Eduardo Benavides, Doménico Chiappe, Juan Carlos Chirinos, Ernesto Pérez Zúñiga e Ignacio del Valle. Una larga filia de lectores tuvo atrapada a la escritora, siempre amable y con un sonrisa radiante en uno de sus días más felices.
A la alegría de Vanessa nos unimos, claro está. Compartimos mesa de taller literario muchos meses y estoy seguro de que esta novela dará mucho que hablar. Pronto publicaremos la reseña, pero les adelanto una cosa: no podrán dejar de leerla pero tampoco querrán acabarla, es adictiva y amenaza con convertir a los lectores en parte de una ficción trepidante. O probablemente ya lo sean.

No hay comentarios: