sábado, 11 de abril de 2009

Las viejas páginas

"Las viejas páginas son como las fotografías de hace tiempo. Si son propias, al verlas de nuevo se siente una curiosa extrañeza. De alguna manera ahí está uno, pero uno no es uno exactamente".
Guillermo Cabrera Infante.

Uno debe verse en lo que quede del tormento del tiempo pero ha de reconocer la muda necesaria, el irremediable paso hacia la madurez, el cambio, la renuncia a la simpleza pero no renunciando al asombro de los nuevos conocimientos.
Cabrera Infante en sus “Exorcismos de de esti(l)o”, inserta esta pequeña píldora para escritores desde 0 a 100 años para que no caigan en el ensimismamiento de lo que ocurrió, de lo que fueron. Muchos han sucumbido a la mentira del retrato de Dorian Gray con su eterna juventud cuando de verdad se han oxidado en esa auto querencia que si bien es necesaria (confianza en uno mismo se le llama) se convierte en pedantería castrante que lleva al desahucio adelantado del escritor.
"Nosotros los de entonces ya no somos los mismos" decía Neruda y debemos aplicarnos el cuento. No hay nada peor para quien escribe que creer que cualquier tiempo pasado fue mejor.