viernes, 27 de noviembre de 2009

Los sueños de un libertador (Reseña)

Una novela para vindicar la figura de un injustamente olvidado, ese es el resultado de la nueva novela de Fermín Goñi (Pamplona, 1952) “Los sueños de un libertador” que publica Roca editorial (2009). Novela histórica que nos acerca a la figura del general que fue traicionado por Simón Bolívar y concibió la libertad para América del Sur.
A ritmo de recuerdo, viajando por medio mundo y durante más de treinta años asistimos como testigos de excepción a la vida y milagros de este hombre universal y rebelde capaz de seducir con su verbo seguro a hombres y mujeres allí donde fuera.
Es elocuente el hecho que fuese perseguido por la Santa Inquisición por leer cuando hoy (cómo han cambiado las cosas) perseguimos a la gente para que lo haga sin, claro está, hogueras persuasivas. Su pasión por el conocimiento le hacia viajar con baúles llenos de libros que paliaban su gusto por el saber. La inquisición, su acérrimo perseguidor, no pudo finalmente hacer nada en contra d este hombre de letras. “La escritura, para Miranda, como la lectura, es fuente de la vida y en ambos afanes se ha dejado buena parte de su existencia” dice Goñi en un momento de la novela, perfilando así la personalidad de un hombre sólido y lleno de una determinación monolítica.



Técnicamente la novela no es compleja, el personaje tira de la narración y solo se defiende. Es tan grande la figura de Miranda, tan literaria su vida que basta con contarla para que la historia fluya. Se van superponiendo las historias que ocurren en los países a los que va de viaje o para sus campañas de guerra dándonos así el escenario y el tono de cada uno de los capítulos.
De su “romance” con Catalina la Grande de Rusia nada se dice y todo se intuye. Ella le dio recursos y le pidió que se quedara con ella. Dada la reputación de la Emperatriz y del General la cosa podría haber fructificado pero nada se sabe.
La brutalidad de su fin, la terrible enfermedad que se lo lleva y la manera tan elemental y siniestra en el que se le entierra es evidencia de cómo el destino puso sobre Miranda y su vida un olvido injusto que “Los sueños de un libertador” subsana de manera amena y que apela a la curiosidad del lector que hará bien en buscar al Miranda persona y dejar al personaje para las novelas.
Fermín Goñi nos deja al final un apunte aleccionador y paradójico. Los 63 volúmenes que componen sus archivos, la Colombeia, han sido incluidos por la UNESCO en “Memory of de World” un programa que rescata y difunde archivos y bibliotecas. Ese mundo que olvidó a Miranda tiene en su patrimonio desde hace sólo dos años parte de su legado intelectual. Un mundo que necesita más hombres como este pero sobre todo no olvidarlos e imitar su ejemplo.